Contenido
Derecho Penal y Globalización. 3
I. Globalización y Control de Drogas. 3
A. Marco teórico. 3
B. 100 años de Control de Drogas. 6
a. La creación de los instrumentos internacionales de control (1919-1960). 6
b. El boom: los años 60 y la guerra de Vietnam (1960-1980). 7
c. Los efectos no esperados del control, a cien años del control de drogas no autorizadas (1980-2009 ) 8
III. Crimen organizado, narcotráfico y los Estados Nacionales del Siglo XX.. 10
a. Cifras. 10
b. El Estado Nacional 11
Derecho Penal y Globalización
De un total de 6,475 millones de personas que hay en el mundo, cerca de un 5% consume o ha consumido drogas alguna vez. Cerca de un 0.6% de la población mundial entre los 15 y los 64 años de edad tiene un problema por el uso de drogas no autorizadas. Cerca de 166 millones de personas consumen cannabis o marihuana regularmente. Entre los años de 2006 a 2007 se estima que cerca de 25 millones de personas consumieron anfetaminas, el segundo tipo de droga de mayor difusión después del cannabis. Durante ese mismo periodo, se estima que 9 millones de personas consumieron ecstasy; 16 millones de personas consumieron cocaína y finalmente, la misma cantidad, -16 millones- consumieron opio, de los cuales doce millones lo hicieron en forma de heroína.
Estos datos, publicados en el Reporte Mundial de Drogas de las Naciones Unidas para el 2008 de la Oficina de Control de Drogas y Prevención del Delito (UNODC), representan, para esta organización, una estabilización a largo plazo en la expansión del consumo de drogas a nivel mundial. De manera muy optimista, dicho informe reporta un estancamiento inmediato, para el período 2007-2008, en el consumo y producción de estupefacientes ilícitos a nivel global, pero concluye diciendo que a pesar de que los cuatro rubros del mercado han sido contenidos a largo plazo, mantener esta situación requerirá de una “creciente vigilancia internacional” (UNODC, 2008).
A cien años del surgimiento de la Sociedad de las Naciones (1921) y de la creación de los instrumentos internacionales de control de drogas, este trabajo plantea tres reflexiones básicas frente al consumo y el crimen organizado internacional en materia de drogas y estupefacientes en América Latina: ¿realmente puede pensarse en una erradicación total del consumo de drogas en la sociedad global? Si así fuera, ¿es el Estado nacional el sujeto de derecho internacional responsable de llevar a cabo dicho control? Más importante aún: ¿a 400 años de su creación, y ante una evidente deslegitimación de su función, está el Estado Nacional en capacidad de realizar dicha tarea?
I. Globalización y Control de Drogas
A. Marco teórico
Hablar de Globalización y Derecho Penal supone un espectro de análisis enorme, prácticamente inaprehensible.
- El análisis del control de Drogas puede hacerse desde la perspectiva del discurso oficial-institucional del Estado, por ejemplo:
- Desde el Derecho Internacional Público, como es el caso de la organización de las Naciones Unidas.
- Desde la perspectiva del Estado nacional dentro de una sociedad determinada, como sería un estudio del “Plan Nacional de Prevención de la Violencia y Promoción de la Paz Social”, como el que impulsa el gobierno de Costa Rica actualmente, y el cual se podría enmarcar dentro del marco de política estatal de seguridad ciudadana.
- Desde el plano institucional, con ejemplos como el tema de la corrupción, un enfoque importante a la hora de analizar los vínculos entre el fenómeno de la globalización y la reacción del Estado frente a este fenómeno.
- En materia de salud pública, el crimen organizado en materia de estupefacientes presenta conexiones importantes con la prevención de enfermedades como el VIH-Sida.
- En materia carcelaria y política penitenciaria, así como en el sistema de administración de justicia, el estudio de la globalización entra a analizar temas tan diversos entre sí como la juridización de la política, la falta de legitimidad del Estado y la influencia de los medios de comunicación masiva en el proceso penal y en el Derecho Penal.
- El tema de control de Drogas supone también una incidencia sobre las fluctuaciones migratorias y las políticas públicas sobre migrantes, así como sobre el uso agrario de la tierra.
- En sistemas de Derecho Penal como el Derecho Penal Ambiental o el tráfico de vehículos, la globalización ha influenciado la apertura de las sanciones previstas por el Derecho Penal sobre otras materias y circunstancias humanas.
- Desde el plano práctico, alejado del discurso institucionalidad del Estado y de manera más cercana a la informalidad del delito, el tema de la globalización y el Derecho Penal podría abordarse el tema desde las organizaciones criminales, como sería el caso del tráfico de personas, tráfico de armas, del lavado de dinero, el terrorismo y legitimación de capitales, por citar algunos ejemplos.
Cualquiera de estos temas, directamente relacionados con el fenómeno de la Globalización y el Derecho Penal, serían suficientes para desarrollar una tesis muy extensa y con un objeto de estudio muy complejo.
Es por esta razón que en el desarrollo de este trabajo, hemos recurrido a dos metodologías de sistematización seguidas por dos organizaciones expertas en el tema: la Oficina de las Naciones Unidas para Drogas y Delito (UNODC), y la Fundación Max Planck.
- La Oficina de las Naciones Unidas para Drogas y Delito (UNODC) divide su objeto de estudio en las siguientes ramas (United Nations Office on Drugs and Crime, 2009):
- Crimen Nacional e Internacional
- Crimen organizado
- Delitos económicos
- Lavado de dinero
- Derecho Penal Ambiental
- Prevención en zonas urbanas: crimen juvenil y violencia
- Eficiencia y Justicia del sistema de administración de justicia.
- Por otro lado, la Fundación Max Planck (Max Planck Society, 2009), mediante su Instituto para el Estudio de Derecho Penal Extranjero e Internacional, divide su objeto de estudio en dos ejes, Criminología y Derecho Penal, de la siguiente manera:
- I. Criminologia (prof. Hans Jorg Albrecht)
- Procesos Criminales y sanciones en transición
- Criminales peligrosos
- Seguridad Nacional, crimen organizado y terrorismo; percepciones y reacciones sociales
- El delito, contexto social y cambio social.
- Política criminal y Estado de Derecho en las sociedades transnacionales.
- II. Derecho Penal (director, Prof. Ulrich Sieber)
- Crimen Transnacional, límites territoriales del Derecho Penal, sistema de Derecho Penal Transnacional
- Crimen Complejo, límites funcionales del Derecho Penal, nuevas formas de control social
- Problemas metodológicos en derecho penal comparado y doctrina del Derecho Penal internacional
La actividad académica de este siglo se ha dedicado al estudio de la globalización desde muchos puntos de vista.
Algunos autores estudian la globalización desde un punto económico, en su nivel máximo de abstracción política.
Esta visión abarca los procesos sociales de los últimos cincuenta años desde una variedad inmensa de prácticas sociales: desde los comportamientos de los mercados, hasta los conflictos bélicos; desde la explotación de los recursos naturales hasta los conflictos laborales. Típicos autores de esta postura son los llamados “futurólogos” de un sistema académico que vincula el Derecho Internacional Público, con las Relaciones Internacionales, con la Ciencia Política y con la Economía. Autores como Anthony Giddens, Joseph Stiglitz, Jeffrey Sachs, Alvin Toffler, George Soros, Robert O. Keohane, Eric Hobsbawn, Ulrich Beck, Francis Fukuyama, Samuel Huntington y Antonio Cançado Trinidade, son algunos de los autores “geopolíticos” que podemos mencionar dentro de esta línea. Son estudios, muy diversos entre sí, pero que con frecuencia recurren a estudios de las Naciones Unidas o a indicadores económicos y hacen una análisis sociológico global.
Como ramas secundarias de estos estudios, existe una tendencia en el Derecho a analizar el fenómeno de la globalización desde esas herramientas conceptuales. Estos estudios, hacen alusión, con frecuencia, a una relación entre el Estado y los procesos de comunicación “globales”. De ahí que hayan temas recurrentes en sus análisis: un tema común es la el poder político del Estado, y una correspondiente reacción a esta postura que revaloriza el papel del Estado. Es decir, una postura que concuerda en la pérdida de preponderancia del Estado en el fenómeno social, pero que también indica que el Estado no ha perdido, para nada, su influencia política y que constantemente se reformula para seguir integrado a la corriente global y poder regular la sociedad. Dentro de esta postura encontramos estudios como el de Saskia Sassen o el estudio editado por Gunther Teubner, llamado “un Derecho global sin Estado” (Sassen, 1996). (Teubner, 1989). Para el autor Boaventura Sousa dos Santos, sociólogo especialista en el tema de la globalización del Derecho, el proceso de globalización supone y ha evidenciado la percepción del fracaso del Estado como el Estado Bienestar (De Sousa Santos, 2002). Fenómenos como la expansión de los medios de comunicación ponen al Estado en una situación crítica y ante una situación de insuficiencia evidente. Eugenio Raúl Zaffaronni se ha referido a esta crisis del Estado, específicamente en el Poder Judicial, como una “juridificación de la política”, en donde el Poder Judicial funciona únicamente con un objeto para que las clases dominantes se envíen mensajes entre ellas (Zaffaronni, 1997).
Para Yves Dezalay, Brian C.Garth y David M. Trubek, tres sociólogos influidos fuertemente por la corriente de Pierre Bordieu, las siguientes son algunas características que definen el fenómeno de la globalización en el Derecho (Trubek, 1996):
- Cambio en los patrones de producción: Nuevos y flexibles sistemas de especialización y la “fábrica global”, han hecho posible una ágil localización de la producción y de otras actividades económicas en diversas partes del mundo, facilitando el desmembramiento de la actividad económica de un país a otro, y contribuyendo al surgimiento de una nueva división internacional del trabajo.
- Vínculo de los mercados financieros: La creación de capitales globales, ligados entre sí, facilita el libre flujo de capitales de inversiones a través de las fronteras nacionales.
- Creciente importancia de las Firmas transnacionales: Debido a que las empresas transnacionales son capaces de esparcir su producción y otras operaciones a través del mundo, y de mover sus plantas de un país a otro, su poder de negociación se ha visto fortalecido y su importancia en el mundo de la economía ha crecido.
- Creciente importancia de los Bloques regionales de comercio y de desarrollo: el comercio internacional ha crecido, debido a la proporción del PIB de la mayoría de los países. Las barreras arancelarias han bajado en la mayoría de los países; este proceso se ha acelerado en ciertas regiones mediante zonas francas regionales y mercados comunes. Los regímenes comerciales están siendo extendidos, de manera que ahora cubren servicios y propiedad intelectual. Las relgas de comercio internacional, las cuales promueven el libre comercio en bienes y servicios ha tenido influencia directa e indirecta sobre muchos aspectos de la normativa nacional.
- Ajuste Estructural y Privatización: todo el antiguo bloque soviético y mucho del mundo en vías de desarrollo, está influenciado por presiones que buscan una mayor estabilidad macro-económica y una reducción del papel del Estado en la economía local. Se le ha dado gran énfasis a las instituciones de desarrollo del marcado, incluida la estructura normativa comercial, para facilitar la interacción económica.
- Hegemonía de conceptos neoliberales y de relaciones económicas: El “Consenso de Washington” le da especial énfasis a los mercados privados, la desregulación de la actividad económica, al rol reducido del Estado y del gobierno, y al libre comercio. Esta visión, influenció la política exterior de los Estados Unidos e Inglaterra, especialmente durante las administraciones Reagan y Thatcher, y ha comenzado a afectar a la Europa continental. Bajo la égida del Fondo Monetario Internacional (IMF) y el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (IBRD o Banco Mundial), así como por medio de los bancos regionales y el Acuerdo General sobre tarifas y Aranceles (GATT), la visión neoliberal se ha esparcido a través del mundo en vías de desarrollo, ha influenciado a Europa del Este y la antigua unión soviética, y está teniendo efecto en China.
- Un movimiento mundial hacia la democratización: la protección de los Derechos humanos, y un renovado interés en el “gobierno de la ley” (Rule of Law): Junto a las presiones por cambio económico, también se ha centrado mucha atención mundial en el tema de la creación de políticas liberales, control de los gobiernos arbitrarios, protección de los Derechos individuales, y un fortalecimiento del sector judicial.
- El surgimiento de una serie de actores supranacionales y transnacionales que promueven los Derechos humanos y la democracia: Nuevos actores, tales como el movimiento de Derecho humanos y la defesa transnacional de los intereses de las organizaciones no gubernamentales (ONG´s), los cuales promueven la democratización, la protección de intereses ambientales y sociales, y la defensa de las personas con algún tipo de discapacidad o desventaja social, han entrado al escenario mundial y han comenzado a influenciar el desarrollo de sus movimientos en la campo legal (legal fields) nacional.
Haciendo uso de las sistematizaciones descritas, este estudio trabajará con una concepción de la globalización estrictamente referida al ámbito del Derecho Penal desde la perspectiva estatal, entendida ésta como el control institucional internacional, en el estudio del crimen organizado en el tráfico de drogas, específicamente la cocaína, en América Latina.
Este contexto nos servirá para analizar los retos que enfrenta el Derecho Penal como instrumento del Estado Nacional –entendido éste como el resultado de un consenso de la sociedad humana moderna-, a cuatrocientos años de su creación, bajo el contexto de la globalización.
Existen redes de comunicación con ordenamientos paralelos a la lógica jurídica estatal. Con el fenómeno de la globalización algunos de estas redes de comunicación logran no sólo institucionalizarse, sino hasta convertirse en organizaciones con mayor poder coercitivo que el mismo Estado -como es el caso de las corporaciones-. Pareciera que el Estado Moderno empieza a desplazarse hacia nuevas formas sociales, o a disminuirse o a socavarse en función de éstas. Una de estas redes de comunicación paralelas es la ley autónoma de las organizaciones criminales.
Es importante que sea motivo de nuestras reflexiones contemporáneas sobre la sociedad, que esta transición hacia nuevas formas de organización social, -si estuviera realmente sucediendo-, se realice sin menoscabo de otras corrientes y reivindicaciones sociales que también provienen de una progresiva evolución de la condición y las libertades humanas, las libertades individuales y de los Derechos Humanos universalmente reconocidos.
B. 100 años de Control de Drogas
A casi cien años de la constitución de la Sociedad de las Naciones, el control internacional del tráfico y producción de estupefacientes parece haber experimentado tres grandes fases:
- a. La creación de los instrumentos internacionales de control (1919-1960)
El año de 1945 representa un punto de quiebra para la humanidad. El 12 de abril de 1945, muere el presidente Franklin Roosevelt. Tres semanas más tarde, Alemania firmaba su capitulación. Dos meses después, en junio de 1945, se firmaba en San Francisco, California, el Estatuto de la Organización de las Naciones Unidas. Desde el 17 de Julio hasta el 2 de Agosto de 1945, Winston Churchill, Harry S. Truman y Joseph Stalin se reunían en Potsdam, y empezaba a caer sobre el mundo la “cortina de hierro” de la que hablaba Churchill. El seis de Agosto de 1945 se lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima. Se iniciaba una nueva era para la historia de la humanidad. Impulsados por una carrera expansionista, las potencias centroeuropeas habían descargado las tensiones acumuladas de doscientos años de industrialismo en dos guerras mundiales. La segunda marcó, de manera definitiva, el punto de quiebra del siglo XX. Ya marcada claramente la amenaza atómica y definida la dinámica social bajo la cual se gestaría el orden social del la segunda mitad del siglo, el orden económico mundial mostraría características de las relaciones estatales que subsisten al día de hoy, como la presencia hegemónica de los Estados Unidos, por ejemplo.
Es dentro de esta lógica histórica que se gestan los primeros esfuerzos mundiales por regular el tráfico de sustancias psicotrópicas y estupefacientes. Se inician con la Convención sobre Opio de la Haya de 1912, reconocida por 42 Estados y ratificada en el Tratado de Versalles de 1919. Posteriormente, mediante resolución de la Liga de las Naciones del 15 de Diciembre de 1920 se crea el Comité Consultor sobre Tráfico de Opio y otras sustancias peligrosas. Le seguiría el Acuerdo concerniente a la manufactura y uso de opio preparado de 1925, y la Segunda Convención sobre el Opio de 1925. Finalmente, 57 naciones asistirían a la Conferencia sobre la limitación de la manufactura de drogas narcóticas, y en 1936 se establecería el primer gran precedente mundial sobre la regulación y control de drogas, que sería la Convención para la Supresión del tráfico ilícito de Drogas Peligrosas, firmada el 22 de Julio de 1936. Este sería el primer tratado internacional que examinaría directamente el problema del tráfico de drogas, y el primero tipificar ciertas conductas relacionadas con este problema, calificándolas de delitos internacionales.
- b. El boom: los años 60 y la guerra de Vietnam (1960-1980)
Este año se cumplen 40 años desde que el entonces Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, hubiere declarado la Guerra contra las Drogas. Definitivamente la guerra de Vietnam y la década de los sesentas representan una fase decisiva en el tráfico de drogas a nivel mundial. No sólo porque el uso medicinal, casi panegírico, que se hizo de los derivados del opio como la heroína, utilizado para tratar las lesiones de soldados tanto del Este como del Oeste, provocó la difusión masiva del uso de psicotrópicos; sino además porque este uso convirtió a estas sustancias –hasta entonces no muy difundidas-, en medicamentos de uso generalizado que las nuevas generaciones aprendieron a ver con habitualidad y normalidad.
De ahí que la década de los sesentas, y hasta la actualidad, representara una oleada expansiva enorme en la diversificación de los tipos de drogas producidas: cannabis, hashish, marihuana, pero sobre todo empezaron a surgir alucinógenos y psicotrópicos como anfetaminas, metanfetaminas y LSD. (Paoli, 2004). Las drogas, especialmente con el impulso rebelde de Mayo del 68, pasaron de ser un capricho de una élite particularmente pequeña, a una forma de definir la identidad y la cohesión grupal de algunos sectores sociales.
Durante esta época también se crean instrumentos normativos de carácter internacional, sin embargo, su enfoque va destinado directamente a la regulación de las asociaciones delictivas y ya no tanto a la salud de la población que consume la droga. La producción de normas internacionales para el control de drogas sigue evolucionando, especialmente a través de la condensación de 3 protocolos facultativos (de 1946, 1948 y 1953) que finalmente se plasman en la Convención de 1961 sobre Sustancias Psicotrópicas. Especialmente la Convención de 1961, JUNTO CON LA Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 representa hasta ahora el mayor logro en la historia en cuanto a los esfuerzos internacionales para controlar los narcóticos prohibidos. El período de 1960-1970 marca el surgimiento de la carrera criminal en la venta y distribución de drogas y estupefacientes. Precisamente ese crecimiento exponencial, también se ve reflejado en un vínculo de esas organizaciones en los Estados nacionales y en las autoridades gubernamentales. Surgen así organizaciones criminales de notoriedad pública como La Cosa Nostra, en Italia. Esta organización específica, tenía contactos y familias de inmigrantes de segunda generación en los Estados Unidos, y lograron ampliar sus redes hacia ese país. Estas organizaciones de la región de Calabria en Italia, serían desplazadas en las décadas siguientes, especialmente por el debilitamiento que sufrieron a causa de investigaciones policiales, pero sobre todo, por la férrea competencia surgida especialmente de grupos colombianos que empezaron a consolidarse en el negocio y a incursionar en el mercado europeo a través de España.
- c. Los efectos no esperados del control, a cien años del control de drogas no autorizadas (1980-2009 )
Para efectos metodológicos, el Report Mundial de Drogas de UNODC divide el Mercado de drogas mundiales en cuatro grandes rubros de drogas: El opio, producido en mayor medida en Afganistán; la cocaína, cultivada y procesada en mayor medida en la región andina de Perú, Bolivia y Colombia; el cannabis, que resulta ser la droga de mayor expansión en los últimos treinta años y cuyo mercado resulta ser el más difícil proyección, en vista de que su consumo provienen de grupos etnógraficos, económicamente, de rango de edad, y de contextos sociales muy diversos, y los estimulantes anfetamínicos o ATS, los cuales son drogas de más reciente creación y cuya comercialización tiende a distribuirse en mercados de personas relativamente más jóvenes.
Haciendo un recuento de los cien años de las políticas internacionales de control de drogas, el reporte Mundial sobre Drogas señala cuatro grupos de consecuencias no previstas en lo que a sistemas de control se refiere, las cuales denomina desplazamientos:
- En primer lugar, se fortaleció el mercado negro. El hecho de que la venta de estupefacientes se prohíba dispara el precio del mercado negro, dando lugar al tráfico de sustancias.
- En segundo lugar, la expansión criminal de este mercado negro requiere, para su control, de una mayor aplicación de medidas, las cuales a su vez requieren de una gran captación de recursos y financiamiento. Sin embargo, los recursos son finitos. Adicionalmente, una política de salud pública es igualmente importante, y muchas veces queda relegada no por su poca importancia, sino por lo urgente de las acciones de control concretas.
- En tercer lugar, ha ocurrido un desplazamiento geográfico. Usualmente se hace referencia a este fenómeno como el “efecto globo”, porque al presionar ciertos sectores geográficos, se produce un levantamiento de otros. Por ejemplo, el tráfico de opio en China de mitad de siglo XX fue reducido después de grandes esfuerzos de regulación. Hoy en día este problema se trasladó a la zona denominada como el triángulo de oro en el sureste asiático (Myanmar –Burma-, Laos, Vietnam y Thailandia). La producción de opioides originalmente radicada en India también experimentó un desplazamiento hacia países como Myanmar. En Latinoamérica sucedió algo parecido: la oferta se redujo en Perú y Bolivia, pero se acrentó en Colombia en la segunda mitad de la década de los noventas.
- La cuarta consecuencia no prevista fue el desplazamiento de sustancias. Si el uso de una droga se logró finalmente controlar, al reducir la oferta o la demanda, los usuarios y traficantes se trasladan a otra droga con efectos psicoactivos parecidos, pero de controles no tan férreos. Por ejemplo: la oferta de cocaína es más fácil de controlar que las anfetaminas: con la cocaína, hay una distancia geográfica considerable entre la materia prima (la planta de coca en el Cono Sur andino) y el consumidor (ubicado en Norteamérica o Europa). Las anfetaminas pueden ser producidas en el mismo barrio o hasta en la cocina de una casa. Lo mismo sucede con la demanda al detalle: la cocaína tiene que ser comprada necesariamente al traficante local, mientras que las diversas formas de anfetaminas ATS pueden ser compradas a través de un proveedor por internet. Este comportamiento explica en parte la creciente popularidad de las drogas sintéticas en los últimos años. Sin embargo, en los últimos dos años, la cocaína ha venido a desplazar en ciertos sectores a las anfetaminas, sobre la base de mayor distribución y diseminación, y por una cuestión de símbolo de status.
- La quinta consecuencia no prevista, señala el Informe Mundial sobre Drogas 2008, es la forma en que las autoridades perciben y negocian con los usuarios de drogas ilícitas. Parece haberse creado un sistema social y organizacional que estigmatiza y margina a aquellos que caen en la adicción contra las drogas, incluso cuando buscan ayuda para someterse a tratamiento.
Los desplazamientos antes mencionados son producto del análisis histórico que ha sufrido en control internacional del tráfico de Drogas. Definitivamente, la fase actual supone grandes retos: el crimen organizado se ha diversificado y opone una resistencia ingeniosa y constante, ya no sólo bajo el afán de lucro sino también con otros fines políticos e de ideología social; el tipo de drogas se ha diversificado también. Bajo el contexto global, el reto se muestra aún más difícil. La última mitad del siglo XX también presentó y sigue desarrollando un crimen organizado más conexo con otras actividades delictivas (tráfico de personas, trasiego de armas, corrupción). Al-Quaeda, y la relación entre talibanes y la producción de opio en Afganistán y finalmente los atentados del 11 de Setiembre, es un ejemplo de esta compleja diversificación del contexto social global dentro del cual se ha desarrollado el tráfico de drogas en los últimos 30 años.
Recientemente, el 13 de Mayo de 2009, Gil Kerlikowske, Director de la Oficina Nacional de Política de Control de Drogas de la Administración de Barack Obama, afirmó que la presidencia de ese país no seguiría utilizando el término de “Guerra Contra las Drogas” por cuanto consideraba que era contraproducente y contrario a una política pública que favorece el tratamiento ante la posible encarcelación de aquellas personas que hacen uso de drogas y estupefacientes (Times, 2009).
Esta aseveración evidencia un gran giro de la humanidad hacia el problema inicial: el problema de salud pública. La expansión del tráfico y consumo de drogas durante las decádas de los 60-80 se convirtió en un fin en sí mismo, como una política pública del Estado incluso contra la propia ciudadanía, y con estas aseveraciones se evidencia un importante cambio estructural en la postura mundial frente al control de drogas.
La discusión deriva finalmente en la posibilidad de la legalización de las drogas, versus la infatigable guerra contra las drogas. Señala Helio Gallardo, en un artículo muy reciente, acerca de la visita de Hillary Clinton a México: “La aseveración de la secretaria de Estado de la administración Obama, Hillary Clinton, acerca de que el “insaciable apetito” por droga ilegal de los estadounidenses impulsaba el narcotráfico y la violencia armada en la frontera EUA/México y tornaba a Estados Unidos en corresponsable de esa violencia criminal (25/03/09), es la primera declaración pública sensata que se escucha a un alto dirigente de su país acerca del tráfico de drogas. Podría gestar un proceso que llevase al final del negocio” (Gallardo, 2009).
Es claro que el control de estupefacientes y la política están íntimamente relacionados. Sobre este tema, Antonio Maria Costa, director ejecutivo del UNODC, en un discurso pronunciado en Nueva Orleans en Diciembre de 2007, en la Asamblea Anual de la Alianza para la Política de Drogas, explicaba su situación, en la que aparentemente quedaba en el medio de dos sectores predominantes de posturas absolutas, una a favor de la legalización, y otra de la “cero tolerancia” contra el tráfico internacional de drogas:
De ambos lados del pasillo, ha habido ruido sobre mi presencia acá el día de hoy. ¿Será correcto invitar a este señor, el llamando Zar de las Drogas de las Naciones Unidas, a nuestra conferencia anual? De hecho, en alguna literatura pro-legalización he sido retratado como un prohibicionista, un talibán del control de drogas, un proponente ingenuo de un Mundo libre de Drogas, incluso un general en la Guerra contra las Drogas.
He escuchado las mismas quejas del frente opositor: ¿Cúal es la finalidad de invitar al Director Ejecutivo de UNODC al cónclave de aquellos que piden el fin del control de drogas, mezclándose con legalizadores de drogas, el sector radical del lobby pro-drogas, si al final nos va a hablar de un mundo libre de Drogas que jamás va a existir? (Antonio Maria Costa, 2007).
Para Costa, la dicotomía entre legalización (mundo de la droga libre) y la prohibición (mundo libre de droga) es una confrontación teórica inútil, que ayuda en muy poco al tema que finalmente debe ser el objeto de la discusión: la ayuda para aquellos que han caído en la adicción a las drogas. Bajo esta tesis, su pensamiento evidencia el cambio de curso de la política de control de drogas internacional hacia un objetivo común: el ser humano en el centro.
II. Crimen organizado, narcotráfico y los Estados Nacionales del Siglo XX
- A. Cifras
La revista Fortune 500, parte del grupo económico AOL (dueña de CNN), emite todos los años un listado de las 100 empresas más exitosas de Estados Unidos. Para el 2009, la empresa más lucrativa fue Exxon Mobil, que reportó ingresos por un monto de $442,851.0 millones de dólares, utilidades de $45,220.0 millones de dólares y activos por la suma de $228,052.0 millones de dólares. La segunda empresa que más utilidades presentó fue la transnacional Wal-Mart, con 405,607.0 millones de dólares de ingresos y utilidades por un total de 13,400.0 millones de dólares. En tercer lugar, la Chevron, que presentó 263,159.0 en ingresos y 23,931.0 millones de dólares en utilidades. (500, 2009).
Por otro lado, el Almanaque o World Fact Book de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, reporta en su página, los presupuestos estatales de los Estados Nacionales del Mundo.
| País ( de un total de 222) | PIB | Gastos (x cien mil millones de $) |
|
$2,660 trillones | $2,979 trillones |
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$1,672 trillones | $1,823 trillones |
|
$1.614 trillones | $1.579 trillones |
| 7. China | $868.6 billones ($868,600,000,000) | $850.5 billones |
| 36. Venezuela | $106.2 billones | $100.8 billones |
| 37. Colombia | $76.42 billones | $78.49 billones |
| 92. Guatemala | $4.944 billones | $5.647 billones |
| 100. Costa Rica | $4.604 billones | $4.552 billones |
| 130. Nicaragua | $1.271 billones | $1.593 billones |
| 172. El Salvador | $3.928 billones | $4.226 billones |
Fig.1. Presupuestos Nacionales según la Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos. (CIA, 2009).
Según FLACSO, se calcula que el crimen organizado blanqueó en el año dos 2000 cerca de 500 mil millones y 1.5 mil millones de dólares en el año dos mil.
Para hacerse una idea de tan astronómicos montos, explicamos:
- Un millón de dólares serían 1,000,000 lo que equivale a 10 elevado a la 6.
- Un billón de dólares en (inglés) es el equivalente a mil millones de dólares, es decir 1,000,000,000 o 10 elevado a la 9.
- Un trillón de dólares (en inglés) es el equivalente a un millón de millones de dólares, es decir 1,000,000,000,000 lo que es equivalente a 10 elevado a la 12.
Es decir, que el año pasado, la Exxon Mobile tuvo ganancias por un monto equivalente a aproximadamente 13 veces de lo que Costa Rica -como sistema económico- gasta por año.
El gasto anual de Estados Unidos es cerca de mil veces mayor que el gasto anual de Costa Rica.
El crimen organizado movió globalmente un capital equivalente a la mitad del PIB que Nicaragua gasta por año.
- a. El Estado Nacional
Este mismo autor, Rojas Aravena, Secretario General de FLACSO, señala en su Informe:
“La crisis del Estado se expresa fundamentalmente en tres aspectos: un Estado de Derecho débil por la falta de imperio a la ley, la incapacidad del Estado para asegurar los bienes públicos básicos para el conjunto de la población y en una importante erosión de sus sistemas políticos, en especial en las jóvenes democracias.”
“De igual forma el concepto de soberanía se ha vuelto cada vez más poroso. Los Estados han perdido capacidad para controlar instrumentos esenciales de su gestión clásica como son las comunicaciones, el movimiento de dinero y las inversiones, el movimiento y los desarrollos de carácter tecnológico e importantes ámbitos de la producción y comercio legal. En este marco, las dificultades de los Estados para coordinar políticas son muy grandes y fundamentalmente los Gobiernos de manera muy inadecuada este fenómeno. Las herramientas con las cuales se enfrentan las nuevas perspectivas son obsoletas, las leyes tienden a ser inadecuadas, los arreglos burocráticos son ineficientes y las estrategias diseñadas son poco efectivas” (FLACSO, 2006).
Mucho se discute hoy en nuestra región, nuevamente de manera maniquea, polarizante o disyuntiva, sobre el papel del Estado en la sociedad contemporánea.
Algunos sectores sostienen que hay que liberar la economía, reducir el Estado, aminorar sus funciones, hacerlo más dinámico y eficaz; otros sectores se proclaman como férreos detractores de estas teorías liberales y propugnan la defensa de un Estado fuerte, no sólo con un papel de gendarme y regulando las actividades de los particulares, sino que con un papel preponderante en la economía y en la sociedad.
Sin embargo, Latinoamérica presenta variaciones y síntomas muy alejados a un modelo simplemente teórico. Sus variaciones son enigmáticas al punto de transformar cualitativamente el objeto político de estudio.
Es importante que Latinoamérica no reproduzca modelos de antagonismo ideológico propios de la etapa de la guerra fría y de la época posterior a la segunda guerra mundial. Ante la derrota electoral de los sandinistas en Nicaragua, del desencantamiento de la revolución cubana, el colapso del socialismo en Europa del Este, la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética en 1991, pero también ante el fracaso de las políticas de desarrollo económico que derivaron en la desigualdad y la pobreza evidente, tal vez sea posible que nuestra región finalmente entienda que las discusiones polarizantes sobre el papel del Estado sólo dividen a nuestros países ante ideologías, dejando de último la pronta resolución de los problemas prácticos de la región.
Algunos analistas internacionales –tal vez asediados por viejos fantasmas ideológicos- han comenzado a hablar de la nueva guerra fría, cuando en realidad Latinoamérica finalmente experimenta una fase de representación democrática y electoral muy distinta a la que tuvieron que soportar generaciones anteriores.
Resulta particularmente paradójico, entonces, que surjan en Latinoamérica fenómenos polarización disyuntiva (de populismo o de expansión de la derecha), de la misma forma en la que aparecieron en la primera mitad del siglo XX. Finalmente, parece ser que quienes resultan perjudicados en dicha polarización, resulta ser la inmensa mayoría de la población, y no la clase política que se debate por la aplicabilidad y funcionalidad de sus modelos.
¿Será más bien, que Latinoamérica empieza -finalmente- a reproducir (de manera autárquica) sus propios modelos de desarrollo, alejados de exacerbado intervencionismo o romanticismo hacia la teoría eurocéntrica?
Decía alguien que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla. Latinoamérica, durante la segunda mitad del siglo XXI, produjo literatura universalmente conocida y premiada en los círculos culturales del mal llamado Primer Mundo. Esta literatura era la forma en la que nuestras sociedades se refugiaban en la imaginación para reírse y olvidarse de su realidad. Realismo maravilloso, le llamaron. Tal vez América Latina empieza a crear su realidad democrática. Tal vez sea su momento. Para construir íconos democráticas, sociedades justas y equitativas.
Decía Ulrich Beck que en la sociedad global, todos compartimos los riesgos, mientras que sólo unos pocos comparten los beneficios. La certeza de que el Estado se encuentra en transformación nos da la oportunidad de esperar que el nuevo Estado en construcción, o el híbrido de éste otras organizaciones sociales, pueda ser instaurado sobre bases democráticas y solidarias. Pareciera razonable exigirle a las nuevas conformaciones sociales corporativas su cuota de responsabilidad. Este es el gran reto de los Estados Nacionales y de Latinoamérica para este siglo.
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