día internacional de la mujer

March 8th, 2010

Sentirme mujer hoy en el siglo XXI … son palabras que una de mi tipo hace 100 años hubiera deseado decir. Cuánto progreso, transformación de ideas, de causas, de formas de vida. Hoy mujer, hoy profesional, hoy madre, hoy compañera, hoy amiga y cuanta cosa más nos quieran decir que somos. Pero, es que como determinar quiénes somos, si siempre tenemos esos parámetros sociales para saber en cual de todas las clasificaciones estamos? Porque o soy bonita o fea, soy pro-medio ambiente, soy refinada o corriente, soy inteligente o estilo barbie, soy responsable de mis actos o una desconsiderada con los demás, soy soy soy soy… cansa estarse autodefiniendo para darse un lugar en la sociedad y ser escuchada. Porque hoy si amo la maternidad, soy una machista, si amo la femeneidad, soy superficial; si amo reirme por nada, soy  hueca; si quiero amar, soy una dependiente. Y asi un sinfín de determinaciones que al final no dejan que nosotras las mujeres seamos quienes queremos y podemos ser. Y aunque luchemos día y noche por reinventar nuestro autoconcepto para ser mejores cada día siempre habrá alguna piedra en el camino que nos invite a caer, para señalarnos y hacernos sentir débiles por ser sensibles. Y esos vaivenes hormonales de sentirse la dueña del mundo un dia y otro una basura de confite en un caño, quien más que otra mujer lo puede entender? Pero también esta aquella que niega a su género y se vuelve fría, para darse ese lugar en la sociedad de hombres, se esta mutilando su naturaleza bella de mujer.

 Mujer he nacido, tengo piel y esperanza, por lo tanto exijo que me dejen usarlas. Quiero calor en mis raíces, ternura, y hasta una que otra noche con estrellas blancas. Quiero un compañero, un amante, un amigo, un silencio, un beso. Mujer he nacido y ya eso me puso un peso en los hombros desde niña y por más que deseo quitarlo, muchos se encargan de volvérmelo a poner. Quien eres? Uno de esos y esas que nos ponen yugos a las mujeres o realmente haces lo posible para que vivamos en igualdad de condiciones? Quien eres? 

Graciela Hernandez

GERN-Proyecto Río Abangares

January 20th, 2010

Maras

November 10th, 2009

Maras

Contenido

El fenómeno de las maras y su repercusión en Costa Rica. 2

1. De Izalco a Chapultepec. 3

a. El asesinato fundante [1930-1980]. 3

b. Guerra Civil. [1980-1992] 5

2. De Los Ángeles a la Iberia. [1992-2009] 7

a. Deportaciones masivas. 7

b. Modelo productivo liberal 8

c. Simbología e identidad juvenil 10

d. La respuesta del Estado: Política Criminal, mano dura. 13

3. Conclusiones. 15

a. Costa Rica. 15

b. El Estado y la sociedad centroamericana. 16

1. De Izalco a Chapultepec.

 

a. El asesinato fundante [1930-1980].

 

En enero de 1931, impulsado por el apoyo del campesinado, en nombre del “laborismo”, y en las únicas votaciones libres celebradas en toda la historia del país, el líder popular Arturo Araujo había conseguido derrotar al candidato de la poderosa oligarquía cafetalera, Alberto Gómez Zarate, con un apoyo cercano al 50% por ciento de los votos.

Al igual que el resto de la región centroamericana, la economía salvadoreña del siglo XX estaba apoyada en una industria agrícola basada en tres subsectores: el café, cuyo auge en el siglo XVIII había producido una consolidada clase política y económica de productores y exportadores nacionales, algunos de los cuales ya tenían suficiente arraigo económico desde la época colonial[1]; el subsector dedicado a la producción de banano, en su mayoría de capital y propiedad extranjera, ligado directamente al mercado norteamericano; y –finalmente- un subsector informal constituido por pequeñas parcelas cultivadas por pequeños campesinos, dedicado a satisfacer el mercado interno y el consumo doméstico. Dos características especiales de El Salvador con respecto a la región centroamericana, eran: primero, que sus 21.040 kilómetros cuadrados lo convierten, por mucho, en el país más pequeño de la región centroamericana (circunstancia que no permitía la migración interna del tercer subsector agrícola) y en segundo lugar, que a pesar de su reducida geografía, su población ya en 1930 era de un número cercano a los 1,5 millones de personas, lo cual significaba un efecto de lenta transformación urbana y densidad importante[2].

Araujo otorgaría personería jurídica, en 1931, al Partido Comunista Salvadoreño (PCS), en donde militaban dirigentes como Farabundo Martí, Mario Zapata y Alfonso Luna, y por primera vez este partido tendría posibilidad de participar en las elecciones de 1932.

Sin embargo, el 2 de diciembre de 1931 se produjo un golpe de estado por parte de suboficiales y clases del ejército, que en pocas horas entregarían el poder al general Maximiliano Hernández Martínez, anterior vicepresidente y ministro de Defensa de Araujo[3].

En las últimas horas del 22 de enero de 1932, miles de campesinos en la zona occidental de El Salvador, se alzaron en rebelión contra el régimen político-militar de Hernández.

Sumido en una profunda crisis a raíz de la caída de los precios del café y la recesión de 1929, el hecho consumaba el colapso del país. El levantamiento campesino ponía de manifiesto explícito el descontento general causado por la insuficiencia del sistema económico, la distribución desigual de la tierra, y en general, la incapacidad del Estado y la clase político-económica salvadoreña de hacer una transición progresista de un sistema rural a un sistema urbano.

El resultado del levantamiento fue cerca de 35 mil muertos.

Este momento histórico tan convulso puede ser entendido como el nacimiento de El Salvador como Estado Nacional.

Este aspecto es importante para entender –sin acudir a falacias naturalistas- que la violencia estructural tiene raíces profundamente asentadas en el contexto social del país. La constitución de El Salvador como Estado, como sociedad, como país, inicia con un hecho traumático, violento, lo cual podría entenderse como el inicio de un ciclo generacional de identidad en el cual el pandillero juvenil encuentra identificación y pertenencia[4].

b. Guerra Civil. [1980-1992]

 

Martínez gobernó durante más de doce años (1932-1944). Su régimen gozaba tanto del apoyo de la clase militar como del sector conservador, y esta tendencia se mantendría, con algunas variables formales más que de fondo, incluso hasta inicios de la guerra fría, con los gobiernos de Oscar Osorio (1950-1956) y Jose María Lemus (1956-1960), del Partido Revolucionario de Unificación Democrática (PRUD) que luego se convertiría en el Partido de Conciliación Nacional (PCN), que logró mantenerse en el poder mediante la presidencia del general Napoléon Romero, hasta 1979.

Mientras tanto, durante la década de entrada de la guerra fría, eventos como la revolución cubana animaban la conformación y reforzamiento del Partido Comunista Salvadoreño, renovado con nuevos militantes sindicales y estudiantes. Es así como en 1971, el secretario general del Partido, Cayetano Carpio, abandona el Partido Comunista Salvadoreño para fundar una organización político-militar que reunía varias fuerzas de oposición, y que entre éstas contaba con el apoyo de Schafik Handal, personaje todavía activo políticamente hasta fechas muy recientes[5]. A esta organización se le llamó las “Fuerzas Populares de Liberación-Farabundo Martí”. Su nombre obedecía al legado que esta organización tomaba del dirigente de los acontecimientos de 1932.

Hacia 1979, la violencia entre el gobierno y la oposición degeneró en una guerra civil. El conflicto armado nunca fue declarado en forma oficial, pero mencionaremos algunos ejemplos para ilustrar el convulso contexto de la época, que pueden ser entendidos como desenlaces que desencadenaron el conflicto entre 1979 y 1980:

El 27 de noviembre la Brigada Anticomunista “General Maximiliano Hernández Martínez”, encubierta por la Policía de Hacienda, secuestra y luego asesina a los seis miembros del Comité Ejecutivo del Frente Democrático Revolucionario, una de las tantas corrientes de oposición.

En respuesta, el FMLN lanza, el 10 de enero de 1981, mediante fuerzas guerrilleras clandestinas la mal llamada “Ofensiva Final”[6].

El 9 de noviembre del año 1989 caería el muro de Berlín. Utilizando el marco de las Naciones Unidas como mediador, ambas partes iniciarían negociaciones de paz a partir de ese año.

El 16 de enero de 1992 se firmarían entre el FMLN y Los Acuerdos de Paz de Chapultepec.

La guerra dejaría un saldo de cerca de 75.000 muertos.

2. De Los Ángeles a la Iberia. [1992-2009]

 

a. Deportaciones masivas.

 

La guerra produciría un éxodo de más de un millón de centroamericanos hacia Estados Unidos. 70% de los centramericanos residentes en Estados Unidos en 1009 habían llegado ahí a partir de 1980 y ya en el año 2000 sumaban más de dos millones de personas[7].También se dan movimientos internos de migración entre los países centroamericanos. Para 1980, más de un medio millón de personas habían abandonado el país desde 1930, la mayoría de ellas con destino a Honduras[8].

Llegando a Estados Unidos, los centroamericanos residentes en Los Angeles se convierten en los marginados dentro de la marginación[9]. Las bandas ya radicadas en éstas zonas urbanas son conformadas en su mayoría por migrantes mexicanos de primera o segunda generación. Su arraigo étnico es muy fuerte, y adoptan mecanismos de defensa de fuerte hostilidad y exclusión.

Por otro lado, de manera posterior a los años noventa, empiezan a darse grandes y masivas deportaciones. De acuerdo con cifras oficiales, entre 1998 y 2004 fueron deportados 106 826 hondureños; 87 031salvadoreños, 64 312 guatemaltecos, y 7745 nicaraguenses.”[10] 

La socióloga mexicana Gema Santamaría Balmaceda[11], divide ésta migración en cuatro grandes oleadas: Durante la segunda mitad de siglo XX; durante la década de los ochenta; en los años noventa, después de los procesos de paz en Centroamérica; y finalmente, la oleada actual que inicia a finales de los noventa a causa de la crisis económica y de los efectos devastadores del huracán Mitch.  La tercera oleada, señala Santamaría, fue especialmente desordenada y abrupta, “no estableció mecanismos de coordinación que permitieran a los países receptores identificar de manera efectiva a los deportados que tuvieran antecedentes penales.

La deportación por parte de los Estados Unidos después del proceso de paz, en vez de reducirse u organizarse, se intensificó, mediante la ley “Illegal Reform and Immigrant Responsability Act” (IIRAIRA) de 1996, en la administración de Bill Clinton.

b. Modelo productivo liberal

 

Es importante señalar que desde los años ochenta, los modelos industriales y productivos de la región respondían a la sustitución de importaciones, el Mercado Común Centroamericano, y el establecimiento de Zonas Francas, lo cual proporcionó la proliferación de maquilas y modelos de producción en serie que procuraban la inversión directa y la manufactura.

Entre 1950 y 1980, la población urbana de El Salvador creció del 18 al 44 por 100 del total, y la ciudad pasó de una población de 116 000 a 700 000 habitantes. Este número parece normal para la media de la región, sin embargo, para 1970, El Salvador tenía una densidad demográfica de 843 habitantes por kilómetro cuadrado, lo cual significaba 5 veces el promedio centroamericano[12].

Este modelo productivo además fue sustentado por la ideología política de ARENA, partido liberal que se mantuvo en el poder en el país durante la última fase histórica de El Salvador desde el proceso de pacificación (1989-2009).

El Partido Alianza Republicana Nacionalista fue fundado originalmente por Roberto d’Aubuisson en 1984. D’Aubuisson fue acusado de organizar los escuadrones de la muerte, y de ser el autor intelectual del asesinato de Monseñor Romero. Finalmente estos cargos fueron atribuidos a él directamente en el Informe “De la Locura a la Esperanza”, de la Comisión de la Verdad para El Salvador, entidad que se formó con posterioridad a la finalización del conflicto, para investigar crímenes cometidos contra la población civil. D’Aubuisson participa inicialmente como candidato presidencial en 1984, y resulta ganador José Napoleón Duarte, representante de Partido Demócrata Cristiano, un partido de tendencia más socialdemócrata o de centro-derecha.

D’Aubuisson fue presidente de la Asamblea Constituyente de 1982 a 1985 y diputado de la Asamblea Legislativa de 1985 a 1992.  ARENA ganaría los comicios de 1989 y se nombraría como presidente de la Nación a Alfredo Cristiani. Bajo su administración se inician y se firman las gestiones de paz con el FMLN y el Acuerdo de Chapultepec.

Con D’Aubuisson y Cristiani daría inicio el gobierno del Partido ARENA, el cual se mantuvo en el poder en El Salvador por cerca de veinte años: Alfredo Cristiani (1989-1994); Armando Calderón Sol (1994-1999); Francisco Flores (1999-2004) y Elías Antonio Saca González (2004-2009) son los presidentes de ARENA, quienes impulsan las políticas de “mano dura” para enfrentar el fenómeno de violencia desmilitarizada. Para las elecciones de 2009, el candidato oficial de ARENA era el antiguo director de la Policía Nacional Civil (PNC), Rodrigo Avila. Por primera vez en veinte años, el ganador de las elecciones fue Mauricio Funes del partido opositor, el FMLN.

Este cambio en el modelo productivo, pasó a ser un modelo que abandonaba la producción agrícola, pasando a un modelo industrial-urbano todavía más flexible y dependiente de otras economías, y con aún menor redistribución de los ingresos y posibilidades de movilidad social.

Actualmente, El Salvador es uno de los países principales cuyo nivel de remesas familiares supera el 14% del Producto Interno Bruto (PIB) ya que anualmente se reciben más de 2,000 millones de dólares, representando el 150 % de las exportaciones y el 38% de las importaciones[13].

Esta relación entre modelo económico-productivo tiene una gran importancia a la hora de definir patrones de identificación dentro de las pandillas juveniles.

c. Simbología e identidad juvenil

 

Un gran grupo de migrantes centroamericanos, como producto de la guerra, perdieron el componente familiar dentro de su habitualidad, por lo que al reubicarse en Centroamérica, pierden un componente de pertenencia e identidad básico y esencial para la definición de su personalidad. Para algunos autores, este elemento de identidad es suplantado por la pandilla, quien le ofrece a los jóvenes elementos de identificación que no recibiría de otra forma.

Varios autores coinciden en que una de las principales causas de la génesis de las maras, es el “marco de referencia identitario que resuena positivamente en el repertorio cultural de los jóvenes del área centroamericana.”[14] Es decir, que formar parte de una pandilla refleja ciertos simbolismos de poder que son finalmente la causa que seduce a muchos jóvenes a participar de una actividad que pone en riesgo su vida e integridad.

Es decir, que el lenguaje de pandillas recoge una serie de simbolismos sobre respeto, pertenencia, identidad y poder, valores que aparecen como inaccesibles de otra forma para los miembros de las pandillas juveniles.

Veamos algunos ejemplos del léxico pandilleril propio de las maras:

Mara: La palabra “mara” deriva del nombre de las hormigas marabuntas, en alusión un tipo de hormiga de carácter supuestamente violento. En algunos lugares de Centroamérica, también se habla de “mara” como sinónimo de gente, para designar numerosos grupos de personas. Las dos vertientes principales de estas pandillas son la “Mara Salvatrucha” (MS 13) y la Mara 18 (MS 18). “Salva” por salvadoreño, y “trucha” como sinónimo de “estar atento”. La Mara Salvatrucha también es conocida en Estados Unidos como la MS-13 y aglutina cerca de un 64% de los pandilleros del país. La mara del Barrio 18th (18th Street) hace alusión a la calle del Barrio de los Angeles en donde se inició su conformación.

Clikas: La clica o clicka, es el barrio, referente geográfico-cultural de pertenencia muy importante. El Salvador está divido en 14 departamentos (provincias), éstos a su vez divididos en 22 Municipios. El Departamento de La Libertad cuenta con dos de los municipios más afectados por las pandillas juveniles, que son Santa Tecla y la Libertad, en éste último se encuentra la clica “la Iberia”. Tonacatepeque, es otro municipio emblemático en la materia, debido a que en esa zona se encuentran tres reformatorios para menores. Estos reformatorios han evidenciado la improvisada política criminal con la ejecución de los planes de mano dura, al detenerse cerca de 16 000 pandilleros cuando la capacidad máxima de estos centros de reclusión era de 7 300 reos.

El Brinco: El brinco es el ritual de iniciación. Consiste en golpear al iniciado durante un tiempo prolongado, y simboliza la aceptación del sujeto como pandillero.

Homeboy, homie: El simbolismo y los signos externos de las pandillas contiene inevitablemente un referente de contenido industrial, con influencia de los Estados Unidos. Su “slang” o lenguaje vernáculo está compuesto por neologismos anglicismos, como homeboy o homie (distintivo equivalente a “compadre”). Es común que los sombreros o camisetas de equipos de basketball o de beisbol de Estados Unidos sean equivalentes a símbolos de status. También son comunes los tatuajes, algunos con estilo gótico, y los referentes simbólicos religiosos, como la Virgen de Guadalupe. La imagen de esta Virgen deriva directamente de un legado relacionado con las bandas mexicanas radicadas en Los Angeles en los años 80, las cuales se relacionaron directamente con los orígenes de las pandillas salvadoreñas. Los tatuajes generalmente son medios de intimidación y narran historias, como pequeños resúmenes de un record delictivo. Sin embargo, este instrumento originalmente de intimidación, últimamente es una costumbre de las pandillas que se ha dejado de practicar, debido a la legislación antimara que permitía la detención con base en el sólo hecho de portar tatuajes.

Señales de manos: Las señales de manos son frecuentemente utilizadas por los pandilleros para simbolizar su afiliación a un bando. Dos documentales de obligada referencia en la materia son: a. del Discovery Channel, “Las maras: amenaza regional[15]”, y b. “La vida loca[16]”, del español-francés de origen argelino Cristian Poveda. En estos documentales se

Poveda fue un documentalista cuyo mérito -para algunos- fue el de “humanizar” el rostro de los pandilleros. Acudiendo a un sentido de estética, su filmografía retrataba un carácter más personal de los pandilleros, logrando retratar su lado más vulnerable y documentando confesiones y escenas en donde aparecían jefes de las pandillas llorando a sus amigos y familiares perdidos. Tal vez debido a ésta riesgo de vulnerabilidad, y bajo circunstancias inciertas, Poveda fue asesinado el pasado 2 de Setiembre por un miembro de la mara salvatrucha.

En ambos documentales, bajo puntos de vista muy disímiles, aparece la juez Aida Luz Santos, jueza del Juzgado de Ejecución de la Pena del departamento de La Libertad. La judicatura ha tenido un papel políticamente decisivo en la implementación y constitucionalidad de los planes de mano dura, desaplicando –sin dictamen o declaración de inconstitucionalidad-, normas que el juez considera lesivas a los derechos humanos. Los jueces y magistrados que se negaron a aplicar las leyes por considerarlas inconstitucionales sufrieron campañas de desprestigio y de un supuesto blando criterio para aplicar la ley.

El hecho de que los mareros se comunicaran ágilmente por señales de manos, dio lugar a una legislación que permitía su detención por el sólo hecho de que comunicarse por esta vía constituía un indicio. Esto traía aparejada la detención de sordomudos, cuyas detenciones terminaban en sobreseimientos. Este es uno de los aspectos de política criminal desarrollados por el gobiernos salvadoreño en relación con el fenómeno de las maras que han sido más criticados por los sectores que se oponen a la mano dura. Examinaremos de seguido la evolución legislativa de esta política criminal.  

d. La respuesta del Estado: Política Criminal, mano dura.

 

La paz no fue suficiente. Algunos estudios concluyen certeramente que los procesos de pacificación no fueron lo que se esperaba. “El fin de las guerras y la democratización no dieron lugar a sociedades pacíficas”[17]. En realidad, pareciera que los tratados de paz simplemente significó la des-institucionalización del conflicto, es decir, el tránsito de los enfrentamientos desde lo militar al plano de la sociedad civil.

Entre los años 2001 al 2005, los Estados centroamericanos del triángulo norte ensayaron una serie de políticas criminales de mano dura mediante legislación de carácter punitivo. En el Salvador, especialmente durante los gobiernos de Francisco Flores y Antonio Saca, se aplican los siguientes planes de intervención[18]:

En el 2003 se promulgan: el Plan Mano Dura;  la Ley Antimaras y la  Ley para el Combate de las Actividades Delincuenciales de Grupos o Asociaciones Ilícitas Especiales (Segunda Ley Antimaras). En el 2004 se refuerza el marco punitivo. Aún cuando la Ley Antimaras fue declarada parcialmente inconstitucional, ese mismo día la Asamblea Legislativa refuerza la política de represión mediante una nueva ley anti-maras. Se refuerza la actividad punitiva mediante una Ley Penal Juvenil, la Ley de Vigilancia y Control de Ejecución de Medidas al Menor Infractor; el Plan Super Mano Dura; la creación de la Secretaría de la Juventud y del Plan Nacional de Juventud, y se realizan diversas reforman a las leyes penales. Finalmente en el 2005 se atenúa la corriente punitiva y se aplica, por presión de organismos internacionales y ONG´s el Plan Mano Amiga y el Plan Mano extendida, que son políticas criminales más ligadas a la prevención general positiva.

Los reformatorios de Conacatepeque, por ejemplo, evidenciaron la improvisada política criminal con la ejecución de los planes de mano dura. La sobrepoblación penitenciaria, aumentada exponencialmente mediante la política criminal de mano dura, produjo no sólo la saturación de los reformatorios, sino además la profesionalización de las pandillas mediante espacios de convivencia permanentes –elementos con el que no contaban hasta ese momento-, y la afiliación de miembros que circunstancialmente terminaron siendo detenidos.

En conclusión, la política de mano dura demostró ser un total fracaso[19]. Señala Geoff Thale: “Según las estadísticas de la policía salvadoreña, entre julio de 2003 y agosto de 2004 fueron detenidas 19.275 personas por pertenecer a pandillas. En un alarmante ejemplo de lo que sucede cuando se deja que la policía realice detenciones con criterios arbitrarios, 17 540 de los 19 275 detenidos fueron liberados casi inmediatamente, por falta de pruebas. Solamente en el 9% de los casos la policía tuvo pruebas suficientes de los cargos que había presentado contra los detenidos”.

Lejos de otorgar seguridad y protección a la sociedad civil, mediante las políticas de mano dura el Estado elevó la percepción y el nivel de violencia.

3. Conclusiones

 

a. Costa Rica

Otros países de la región ya pasaron por el aprendizaje de la violencia estructural, y trabajan en planes de prevención general positiva. Desde organizaciones privadas no gubernamentales como Homies Unidos (www.homiesunidos.org), hasta la política institucional del FMLN mediante la elección de Mauricio Funes, significan un cambio de rumbo en el tema. Costa Rica, sin embargo, y de manera lamentable, marca un claro retroceso en su política criminal, al anunciar políticas de “mano firme” abiertamente en propaganda electoral para los comicios de 2010.

El número de pandilleros activos en la región centroamericana, según los estudios especializados, oscila entre 300 mil pandilleros, en aquellas estimaciones más altas, hasta un número cercano a los 34 mil miembros para los estudios más moderados[20]. A pesar del nivel de percepción de inseguridad tan alto, Costa Rica no posee los niveles de violencia y de homicidios por cada cien mil habitantes de otras áreas de la región[21].  A pesar de este hecho, los medios de comunicación han anunciado la detención de mareros como la evidencia de que las organizaciones criminales se han apoderado del país, sumiendo a la población en un estado de alarma constante[22]. Algunos intelectuales costarricenses, le restan importancia al tema, y señalan que no hay presencia de mareros en Costa Rica ni estudios sobre el tema[23]. Las recientes detenciones de un total de 12 sujetos, hechas en la zona sur del país, no arrojan mayores interpretaciones sobre la presencia de “maras” en el país, ya que bien podrían ser detenciones circunstanciales debido al gran número de pandilleros que circulan por la región centroamericana, y porque tampoco dicen nada sobre la jerarquía de estas personas dentro de la pandilla, sus operaciones o posible organización.

El principal resultado de esta investigación en cuanto a la diferencia de Costa Rica con otros países de la región, consiste en evidenciar que el trasfondo histórico de ambas sociedades es diametralmente opuesto en lo que se trata de violencia estructural. La guerra civil de Costa Rica y las secuelas de su institucionalización, no puede compararse con el trauma social del inconsciente colectivo de otras sociedades centroamericanas. Este factor tiene que considerarse abiertamente a la hora de plantear política pública en materia de seguridad ciudadana.

b. El Estado y la sociedad centroamericana

 

  • Si bien es cierto el argumento es importante -y esto no significa que los Estados nacionales deban rehuir esa responsabilidad-, el tema de la seguridad ciudadana más que una causa del Estado, resulta ser una consecuencia de otros factores.

 

  • Una corrupción institucional sostenida, por ejemplo,  impide la realización de los fines para los cuales el Estado fue concebido. Objetivos como educación, cultura, vivienda, salud, desaparecen ante el constante desfalco de los erarios públicos. Este factor parece incidir más directamente sobre la calidad de vida de la sociedad civil, posibilitando la desprotección del administrado, que las aparentes olas de migrantes delincuentes que falsamente los medios acusan de infiltrarse en el país.

 

  • La mayoría de los especialistas coinciden en el que el fenómeno de las maras es multicausal y plurifactorial. Sorprende entonces, que la gran mayoría de los análisis no contemplen las políticas económicas como parte de su marco teórico. Algunos elementos de los estudios, como el análisis etimológico del origen del término “mara” o “salvatrucha;  los números de deportados en Centroamérica durante los años 80, o la simbología de los pandilleros, constituyen elementos comunes en los análisis. De hecho son lugares comunes que aparecen en cada investigación. Sin embargo, llama la atención el hecho de que no hay análisis que hagan una crítica del modelo industrial utilizado, que liguen los datos de remesas al fenómeno de la criminalización, o que al menos hagan una referencia al marco político-económico. En ese sentido, las investigaciones se vuelven mono-causales, y dejan de lado el aspecto multifactorial que tanto insisten en señalar.

 

La principal consecuencia discursiva y metodológica que deriva de un análisis mono-causal, es un infortunado traslado del fenómeno delictivo al personaje del pandillero. Es decir, bajo la concepción humanista que nos rige, toda persona posee libre albedrío. Esta capacidad de discernimiento es lo que produce la reprochabilidad de una conducta. Sin embargo, al limitarse las condiciones humanas de salud, trabajo, educación y calidad de vida en general, las alternativas se reducen a dos: matar o que me maten. Un análisis que estudie el fenómeno de las maras desde el discurso de la seguridad ciudadana, reduce considerablemente las causas que le dieron origen. Anula la causalidad de los sistemas económicos, políticos, macrosociales, y convierte un análisis que debe ser social a un análisis aisladamente individual, proyectando la imagen del problema como la figura del pandillero y su dilema moral. En esa ecuación y reducción del análisis, también quedan responsabilidades impunes, como son las decisiones políticas tomadas por personajes clave, en beneficio personal y en perjuicio de la colectividad.

En este sentido, el principal resultado de este trabajo es la evidencia de la necesidad de complejizar el análisis del fenómeno de las maras; extraer el estudio del su circunscripción como problema de seguridad ciudadana, e identificando actores sociales claves, otorgándole carácter y personificación a los fenómenos macrosociales.    

Bibliografía

 

  1. Aguilar, Jeannette, y Carranza Marlon. “Las maras y pandillas como actores ilegales de la región”. IUDOP, El Salvador, 2008.
  2. Bethell, Leslie. “Historia de América Latina”. Tomo 14. América Central desde 1930. Cambridge University Press, 2009, p. 87.
    1. Boggs, Henrietta, “Casada con una leyenda: don Pepe.”. Edit.Jadine, San José, 2006, p.118.
    2. Estado de la región 2008, un informe desde Centroamérica y Para Centroamérica”. Capítulo 12, “El dilema estratégico de la seguridad ciudadana y el Estado democrático de Derecho”
      1. Hinkelammert, Franz J. El sujeto y la  ley. El retorno del sujeto reprimido. Editorial Universidad Nacional. San José, 2003.
      2. Martín Alvarez, Fernández Zubieta y Villareal Sotelo. “Difusión transnacional de identidades juveniles en la expansión de las maras centroamericanas”. En: Perfiles Latinoamericanos. Núm.30, Julio-Dic.2007,
      3. Peetz, Peter. “Discourses on Violence in Costa Rica, El Salvador, and Nicaragua: Youth, Crime, and the Responses of the State”. German Institute of Global and Area Studies. En, GIGA Research Programme, Violence, Power and Security.N.80, Junio, 2008.
      4. Silvia Elena Portal. Migración y remesas en Centroamérica y el Caribe. Revista Trimestral Latinoamericana y Caribeña de Desarrollo Sustentable.N.8, año 2004, Vol.2.
      5. Thale, Geoff. “Las pandillas juveniles centroamericanas y las respuestas de “Mano Dura”. Revista Quorum, núm. 16
      6. Article – Revista Mexicana de Política exterior, Num.81
      7. http–medicos.cr-web2-images-revista-med_14_abril06.pdf
      8. http–portal.sre.gob.mx-imr-pdf-04GemaS.pdf
      9. http–www.bibliojuridica.org-libros-6-2506-11.pdf
      10. http–www.demoscopia.co.cr-noticias-documentos-36_Maras2008.pdf
      11. http–www.estadonacion.or.cr-estadoregion2008-regional2008-capitulosPDF-Cap12.pdf
      12. http–www.estadonacion.or.cr-estadoregion2008-regional2008-ponencias-Ponencia-Aguilar-Carranza-maras.pdf (2)
      13. http–www.estadonacion.or.cr-estadoregion2008-regional2008-ponencias-Ponencia-Aguilar-Carranza-maras.pdf
      14. http–www.iidh.ed.cr-comunidades-seguridad-docs-seg_publicaciones-Seminario-Nicaragua-Documentos-14-pandillas-centroamerica.pdf
      15. http–www.mj.go.cr-Archivos%20PDF-Ley%20de%20Fortalecimiento%20Integral%20de%20la%20Seguridad%20Ciudadana.pdf
      16. http–www.nuso.org-upload-articulos-3297_1.pdf
      17. http–www.revistaquorum.es-quorum-16-Quorum_16-06_GeoffThale_Q16.pdf
      18. http–www.upeace.org-PDF-educarpa.pdf
      19. Jugend zwischen Gewalt und Ausbeutung, Länderberichte, Konrad-Adenauer-Stiftung
      20. Junta Revolucionaria de Gobierno (El Salvador) – Wikipedia, la enciclopedia libre
      21. Justicia penal juvenil, leyes anti maras
      22. Tribuna Democrática . Maras y mareros

Sitios de internet consultados

 


[1] A manera de anécdota ilustrativa, cuenta Henrietta Boggs sobre una visita que hiciera con José Figueres a El Salvador: “¿Cuándo fue construída esta casa?-pregunté. –En 1619. Tenemos los documentos originales en lo que el Rey de España le concede la propiedad a mi familia”. Boggs, Henrietta, “Casada con una leyenda: don Pepe.”. Edit.Jadine, San José, 2006, p.118.

[2] Ideas extraídas de: Bethell, Leslie. “Historia de América Latina”. Tomo 14. América Central desde 1930. Cambridge University Press, 200, p. 87.

[3] Similar a la situación actual en Honduras con el gobierno destituido de Zelaya, este gobierno no fue reconocido por el gobierno estadounidense.

[4] “La Matanza fue el acontecimiento más decisivo de la historia de América Central hasta el derrocamiento de Somoza en Nicaragua en Julio de 1979. Traumatizó tanto al campesinado como a la oligarquía y echó los cimientos de un régimen de cuarenta años, que a pesar de prolongados períodos de tranquilidad general, era fuerte porque se apoyaba en el recuerdo, tanto real como cultivado, de la violencia de 1932 y su posible repetición”. Bethell, L. Op.cit. p.90. Ver ideas sobre el asesinato fundante, basadas en las teorías de René Girard en Franz Hinkelammert: “los asesinos matan al héroe, pero hay otro grupo de asesinos que se venga de estos asesinos matándolos, la sangre del héroe es la que santifica a la sociedad, así la sangre de los asesinos es la que salva al grupo. El asesinato fundante es un asesinato de asesinos”. Hinkelammert, Franz J. El sujeto y la  ley. El retorno del sujeto reprimido. Editorial Universidad Nacional. San José, 2003.

[5] Fue candidato por el FMLN en las elecciones del 2006 y participó en la toma de posesión de Evo Morales, falleciendo poco tiempo después.

[6] Esta operación fue un fracaso, pero tiene la particularidad de que a partir de ese momento, el movimiento de oposición se fracciona en células rurales, efecto atomizador importante para entender la conformación de las pandillas juveniles y del efecto de violencia estructural que examinaremos después. La Iglesia también juega un papel importante en la guerra civil de El Salvador, independientemente de la posición que quiera asumirse en cuanto a la idea de la posición política que debe asumir esa institución en el contexto social. El día lunes 24 de marzo de 1980 es asesinado monseñor Oscar Arnulfo Romero, arzobispo metropolitano de San Salvador. El 16 de noviembre de 1989, en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, un escuadrón de la muerte asesinó a un grupo de 6 sacerdotes jesuitas españoles afines a la Teología de la liberación: Ignacio Ellacuría, Amando López, Juan Ramón Moreno, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes y Joaquín López y López. El elemento místico-religioso, es un componente presente a través de la ritualización de la violencia en las prácticas de pandillas juveniles.

[7] Martín Alvarez, Fernández Zubieta y Villareal Sotelo. “Difusión transnacional de identidades juveniles en la expansión de las maras centroamericanas”. En: Perfiles Latinoamericanos. Núm.30, Julio-Dic.2007,p.101.

[8] Bethell, L. Op.cit. p.100.

[9] Frase acuñada por Mario Lara Klahr, sociólogo mexicano, en el documental de Discovery Channel.

[10] Santamaría Gema. Op.cit. p.109. Datos extraídos del Anuario del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

[11] Gema Santamaría es socióloga del Instituto Tecnológico de México que ha investigado el tema a profundidad con respecto a su país, y que aparece en el documental “Maras: una amenaza regional” del Canal Discovery Channel.“Maras y pandillas: límites de su transnacionalidad. Santamaría Balmaceda Gema,http://portal.sre.gob.mx/imr/pdf/04GemaS.pdf

[12] Bethell, L. Op.cit. pág.100.

[13] Silvia Elena Portal. Migración y remesas en Centroamérica y el Caribe. Revista Trimestral Latinoamericana y Caribeña de Desarrollo Sustentable.N.8, año 2004, Vol.2. http://www.revistafuturos.info/futuros_8/migrac_silvia.htm

[14] Martín Alvarez y otras. Op.cit.p.101.

[15] http://www.tudiscovery.com/maras/index.shtml;

[16] http://www.lafemme-endormie.com/vidaloca/en/vida_locaEN.html

[17] Ver “Estado de la región 2008, un informe desde Centroamérica y Para Centroamérica”. Capítulo 12, “El dilema estratégico de la seguridad ciudadana y el Estado democrático de Derecho”, p.467. http://www.estadonacion.or.cr/estadoregion2008/regional2008/capitulosPDF/Cap12.pdf

[18] “Las maras y pandillas como actores ilegales de la región”. Aguilar, Jeannette, y Carranza Marlon. IUDOP, El Salvador, 2008.p.13. http://www.estadonacion.or.cr/estadoregion2008/regional2008/ponencias/Ponencia-Aguilar-Carranza-maras.pdf

[19] Thale, Geoff. “Las pandillas juveniles centroamericanas y las respuestas de “Mano Dura”. Revista Quorum, núm. 16, p51. http–www.revistaquorum.es-quorum-16-Quorum_16-06_GeoffThale_Q16.pdf  

[20] Estado de la Región, 2008. Op.cit.p.5. Generalmente el número más elevado que resalta en la doctrina procede de las estimaciones del FBI.

[21] Peetz, Peter. “Discourses on Violence in Costa Rica, El Salvador, and Nicaragua: Youth, Crime, and the Responses of the State”. German Institute of Global and Area Studies. En, GIGA Research Programme, Violence, Power and Security.N.80, Junio, 2008. www.giga-hamburg.de/workingpapers 

[22] “Marero secuestró hermanos y pidió ¢6 millones por ellos”. http://www.aldia.cr/ad_ee/2009/agosto/09/sucesos2052775.html

[23] “No existen estudios inter-maras, o los que se han hecho se realizan sobre exmareros, los hay, o personas que habiéndolo sido, hoy viven casi escondidos y retirados en sus pueblitos de origen en Centroamérica”. Chase, Alfonso. http://www.tribunademocratica.com/2005/11/maras_y_mareros.html

Globalización y Derecho Penal

June 29th, 2009

 

 

 

Contenido

Derecho Penal y Globalización. 3

I.       Globalización y Control de Drogas. 3

A.     Marco teórico. 3

B.     100 años de Control de Drogas. 6

a.      La creación de los instrumentos internacionales de control (1919-1960). 6

b.      El boom: los años 60 y la guerra de Vietnam (1960-1980). 7

c.      Los efectos no esperados del control, a cien años del control de drogas no autorizadas (1980-2009 )  8

III.        Crimen organizado, narcotráfico y los Estados Nacionales del Siglo XX.. 10

a.      Cifras. 10

b.      El Estado Nacional 11

 

Derecho Penal y Globalización

 De un total de 6,475 millones de personas que hay en el mundo, cerca de un 5% consume o ha consumido drogas alguna vez. Cerca de un 0.6% de la población mundial entre los 15 y los 64 años de edad tiene un problema por el uso de drogas no autorizadas. Cerca de 166 millones de personas consumen cannabis o marihuana regularmente. Entre los años de 2006 a 2007 se estima que cerca de 25 millones de personas consumieron anfetaminas, el segundo tipo de droga de mayor difusión después del cannabis. Durante ese mismo periodo, se estima que 9 millones de personas consumieron ecstasy; 16 millones de personas consumieron cocaína y finalmente, la misma cantidad, -16 millones- consumieron opio, de los cuales doce millones lo hicieron en forma de heroína.

Estos datos, publicados en el Reporte Mundial de Drogas de las Naciones Unidas para el 2008 de la Oficina de Control de Drogas y Prevención del Delito (UNODC), representan, para esta organización, una estabilización a largo plazo en la expansión del consumo de drogas a nivel mundial. De manera muy optimista, dicho informe reporta un estancamiento inmediato, para el período 2007-2008, en el consumo y producción de estupefacientes ilícitos a nivel global, pero concluye diciendo que a pesar de que los cuatro rubros del mercado han sido contenidos a largo plazo, mantener esta situación requerirá de una “creciente vigilancia internacional” (UNODC, 2008).

 A cien años del surgimiento de la Sociedad de las Naciones (1921) y de la creación de los instrumentos internacionales de control de drogas, este trabajo plantea tres reflexiones básicas frente al consumo y el crimen organizado internacional en materia de drogas y estupefacientes en América Latina: ¿realmente puede pensarse en una erradicación total del consumo de drogas en la sociedad global? Si así fuera, ¿es el Estado nacional el sujeto de derecho internacional responsable de llevar a cabo dicho control? Más importante aún: ¿a 400 años de su creación, y ante una evidente deslegitimación de su función, está el Estado Nacional en capacidad de realizar dicha tarea?

I.                  Globalización y Control de Drogas

A.   Marco teórico

Hablar de Globalización y Derecho Penal supone un espectro de análisis enorme, prácticamente inaprehensible. 

  1. El análisis del control de Drogas puede hacerse desde la perspectiva del discurso oficial-institucional del Estado, por ejemplo: 

 

  • Desde el Derecho Internacional Público, como es el caso de la organización de las Naciones Unidas.
  • Desde la perspectiva del Estado nacional dentro de una sociedad determinada, como sería un estudio del “Plan Nacional de Prevención de la Violencia y Promoción de la Paz Social”, como el que impulsa el gobierno de Costa Rica actualmente, y el cual se podría enmarcar dentro del marco de política estatal de seguridad ciudadana.
  • Desde el plano institucional, con ejemplos como el tema de la corrupción, un enfoque importante a la hora de analizar los vínculos entre el fenómeno de la globalización y la reacción del Estado frente a este fenómeno.
  • En materia de salud pública, el crimen organizado en materia de estupefacientes presenta conexiones importantes con la prevención de enfermedades como el VIH-Sida.
  • En materia carcelaria y política penitenciaria, así como en el sistema de administración de justicia, el estudio de la globalización entra a analizar temas tan diversos entre sí como la juridización de la política, la falta de legitimidad del Estado y la influencia de los medios de comunicación masiva en el proceso penal y en el Derecho Penal.
  • El tema de control de Drogas supone también una incidencia sobre las fluctuaciones migratorias y las políticas públicas sobre migrantes, así como sobre el uso agrario de la tierra.
  • En sistemas de Derecho Penal como el Derecho Penal Ambiental o el tráfico de vehículos, la globalización ha influenciado la apertura de las sanciones previstas por el Derecho Penal sobre otras materias y circunstancias humanas.

 

  1. Desde el plano práctico, alejado del discurso institucionalidad del Estado y de manera más cercana a la informalidad del delito, el tema de la globalización y el Derecho Penal podría abordarse el tema desde las organizaciones criminales, como sería el caso del tráfico de personas, tráfico de armas, del lavado de dinero, el terrorismo y legitimación de capitales, por citar algunos ejemplos.

 

Cualquiera de estos temas, directamente relacionados con el fenómeno de la Globalización y el Derecho Penal, serían suficientes para desarrollar una tesis muy extensa y con un objeto de estudio muy complejo.

Es por esta razón que en el desarrollo de este trabajo, hemos recurrido a dos metodologías de sistematización seguidas por dos organizaciones expertas en el tema: la Oficina de las Naciones Unidas para Drogas y Delito (UNODC), y la Fundación Max Planck.

  1. La Oficina de las Naciones Unidas para Drogas y Delito (UNODC) divide su objeto de estudio en las siguientes ramas (United Nations Office on Drugs and Crime, 2009):
  • Crimen Nacional e Internacional
    • Crimen organizado
    • Delitos económicos
    • Lavado de dinero
    • Derecho Penal Ambiental
    • Prevención en zonas urbanas: crimen juvenil y violencia
    • Eficiencia y Justicia del sistema de administración de justicia.

 

  1. Por otro lado, la Fundación Max Planck (Max Planck Society, 2009), mediante su Instituto para el Estudio de Derecho Penal Extranjero e Internacional, divide su objeto de estudio en dos ejes, Criminología y Derecho Penal, de la siguiente manera:

 

  1. I.                    Criminologia (prof. Hans Jorg Albrecht)

 

  1. Procesos Criminales y sanciones en transición
  2. Criminales peligrosos
  3. Seguridad Nacional, crimen organizado y terrorismo; percepciones y reacciones sociales
  4. El delito, contexto social y cambio social.
  5. Política criminal y Estado de Derecho en las sociedades transnacionales.

 

  1. II.                  Derecho Penal (director, Prof. Ulrich Sieber)

 

  1. Crimen Transnacional, límites territoriales del Derecho Penal, sistema de Derecho Penal Transnacional
  2. Crimen Complejo, límites funcionales del Derecho Penal, nuevas formas de control social
  3. Problemas metodológicos en derecho penal comparado y doctrina del Derecho Penal internacional

 

La actividad académica de este siglo se ha dedicado al estudio de la globalización desde muchos puntos de vista.

Algunos autores estudian la globalización desde un punto económico, en su nivel máximo de abstracción política.

Esta visión abarca los procesos sociales de los últimos cincuenta años desde una variedad inmensa de prácticas sociales: desde los comportamientos de los mercados, hasta los conflictos bélicos; desde la explotación de los recursos naturales hasta los conflictos laborales. Típicos autores de esta postura son los llamados “futurólogos” de un sistema académico que vincula el  Derecho Internacional Público, con las Relaciones Internacionales, con la Ciencia Política y con la Economía. Autores como Anthony Giddens, Joseph Stiglitz, Jeffrey Sachs, Alvin Toffler, George Soros, Robert O. Keohane, Eric Hobsbawn, Ulrich Beck, Francis Fukuyama, Samuel Huntington y Antonio Cançado Trinidade, son algunos de los autores “geopolíticos” que podemos mencionar dentro de esta línea. Son estudios, muy diversos entre sí, pero que con frecuencia recurren a estudios de las Naciones Unidas o a indicadores económicos y hacen una análisis sociológico global.

Como ramas secundarias de estos estudios, existe una tendencia en el Derecho a analizar el fenómeno de la globalización desde esas herramientas conceptuales. Estos estudios, hacen alusión, con frecuencia, a una relación entre el Estado y los procesos de comunicación “globales”. De  ahí que hayan temas recurrentes en sus análisis: un tema común es la  el poder político del Estado, y una correspondiente reacción a esta postura que revaloriza el papel del Estado. Es decir, una postura que concuerda en la pérdida de preponderancia del Estado en el fenómeno social, pero que también indica que el Estado no ha perdido, para nada, su influencia política y que constantemente se reformula para seguir integrado a la corriente global y poder regular la sociedad. Dentro de esta postura encontramos estudios como el de Saskia Sassen o el estudio editado por Gunther Teubner, llamado “un Derecho global sin Estado” (Sassen, 1996). (Teubner, 1989). Para el autor Boaventura Sousa dos Santos, sociólogo especialista en el tema de la globalización del Derecho, el proceso de globalización supone y ha evidenciado la percepción del fracaso del Estado como el Estado Bienestar (De Sousa Santos, 2002). Fenómenos como la expansión de los medios de comunicación ponen al Estado en una situación crítica y ante una situación de insuficiencia evidente.  Eugenio Raúl Zaffaronni se ha referido a esta crisis del Estado, específicamente en el Poder Judicial, como una “juridificación de la política”, en donde el Poder Judicial funciona únicamente con un objeto para que las clases dominantes se envíen mensajes entre ellas (Zaffaronni, 1997).

Para Yves Dezalay, Brian C.Garth y David M. Trubek, tres sociólogos influidos fuertemente por la corriente de Pierre Bordieu, las siguientes son algunas características que definen el fenómeno de la globalización en el Derecho (Trubek, 1996):

  1. Cambio en los patrones de producción: Nuevos y flexibles sistemas de especialización y la “fábrica global”, han hecho posible una ágil localización de la producción y de otras actividades económicas en diversas partes del mundo, facilitando el desmembramiento de la actividad económica de un país a otro, y contribuyendo al surgimiento de una nueva división internacional del trabajo.

 

  1. Vínculo de los mercados financieros: La creación de capitales globales, ligados entre sí, facilita el libre flujo de capitales de inversiones a través de las fronteras nacionales.

 

  1. Creciente importancia de las Firmas transnacionales: Debido a que las empresas transnacionales son capaces de esparcir su producción y otras operaciones a través del mundo, y de mover sus plantas de un país a otro, su poder de negociación se ha visto fortalecido y su importancia en el mundo de la economía ha crecido.

 

  1. Creciente importancia de los Bloques regionales de comercio y de desarrollo: el comercio internacional ha crecido, debido a la proporción del PIB de la mayoría de los países. Las barreras arancelarias han bajado en la mayoría de los países; este proceso se ha acelerado en ciertas regiones mediante zonas francas regionales y mercados comunes. Los regímenes comerciales están siendo extendidos, de manera que ahora cubren servicios y propiedad intelectual. Las relgas de comercio internacional, las cuales promueven el libre comercio en bienes y servicios ha tenido influencia directa e indirecta sobre muchos aspectos de la normativa nacional.

 

  1. Ajuste Estructural y Privatización: todo el antiguo bloque soviético y mucho del mundo en vías de desarrollo, está influenciado por presiones que buscan una mayor estabilidad macro-económica y una reducción del papel del Estado en la economía local. Se le ha dado gran énfasis a las instituciones de desarrollo del marcado, incluida la estructura normativa comercial, para facilitar la interacción económica.

 

  1. Hegemonía de conceptos neoliberales y de relaciones económicas: El “Consenso de Washington” le da especial énfasis a los mercados privados, la desregulación de la actividad económica, al rol reducido del Estado y del gobierno, y al libre comercio. Esta visión, influenció la política exterior de los Estados Unidos e Inglaterra, especialmente durante las administraciones Reagan y Thatcher, y ha comenzado a afectar a la Europa continental. Bajo la égida del Fondo Monetario Internacional (IMF) y el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (IBRD o Banco Mundial), así como por medio de los bancos regionales y el Acuerdo General sobre tarifas y Aranceles (GATT), la visión neoliberal se ha esparcido a través del mundo en vías de desarrollo, ha influenciado a Europa del Este y la antigua unión soviética, y está teniendo efecto en China.

 

  1. Un movimiento mundial hacia la democratización: la protección de los Derechos humanos, y un renovado interés en el “gobierno de la ley” (Rule of Law): Junto a las presiones por cambio económico, también se ha centrado mucha atención mundial en el tema de la creación de políticas liberales, control de los gobiernos arbitrarios, protección de los Derechos individuales, y un fortalecimiento del sector judicial.

 

  1. El surgimiento de una serie de actores supranacionales y transnacionales que promueven los Derechos humanos y la democracia: Nuevos actores, tales como el movimiento de Derecho humanos y la defesa transnacional de los intereses de las organizaciones no gubernamentales (ONG´s), los cuales promueven la democratización, la protección de intereses ambientales y sociales, y la defensa de las personas con algún tipo de discapacidad o desventaja social, han entrado al escenario mundial y han comenzado a influenciar el desarrollo de sus movimientos en la campo legal (legal fields) nacional.

 

Haciendo uso de las sistematizaciones descritas, este estudio trabajará con una concepción de la globalización estrictamente referida al ámbito del Derecho Penal desde la perspectiva estatal, entendida ésta como el control institucional internacional, en el estudio del crimen organizado en el tráfico de drogas, específicamente la cocaína, en América Latina.

Este contexto nos servirá para analizar los retos que enfrenta el Derecho Penal como instrumento del Estado Nacional –entendido éste como el resultado de un consenso de la sociedad humana moderna-, a cuatrocientos años de su creación, bajo el contexto de la globalización.

Existen redes de comunicación con ordenamientos paralelos a la lógica jurídica estatal. Con el fenómeno de la globalización algunos de estas redes de comunicación logran no sólo institucionalizarse, sino hasta convertirse en organizaciones con mayor poder coercitivo que el mismo Estado -como es el caso de las corporaciones-. Pareciera que el Estado Moderno empieza a desplazarse hacia nuevas formas sociales, o a disminuirse o a socavarse en función de éstas. Una de estas redes de comunicación paralelas es la ley autónoma de las organizaciones criminales.

Es importante que sea motivo de nuestras reflexiones contemporáneas sobre la sociedad, que esta transición hacia nuevas formas de organización social, -si estuviera realmente sucediendo-, se realice sin menoscabo de otras corrientes y reivindicaciones sociales que también provienen de una progresiva evolución de la condición y las libertades humanas, las libertades individuales y de los Derechos Humanos universalmente reconocidos.

B.  100 años de Control de Drogas

 

A casi cien años de la constitución de la Sociedad de las Naciones, el control internacional del tráfico y producción de estupefacientes parece haber experimentado tres grandes fases:

  1. a.     La creación de los instrumentos internacionales de control (1919-1960) 

 

El año de 1945 representa un punto de quiebra para la humanidad. El 12 de abril de 1945, muere el presidente Franklin Roosevelt. Tres semanas más tarde, Alemania firmaba su capitulación. Dos meses después, en junio de 1945, se firmaba en San Francisco, California, el Estatuto de la Organización de las Naciones Unidas. Desde el 17 de Julio hasta el 2 de Agosto de 1945, Winston Churchill, Harry S. Truman y Joseph Stalin se reunían en Potsdam, y empezaba a caer sobre el mundo la “cortina de hierro” de la que hablaba Churchill. El seis de Agosto de 1945 se lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima. Se iniciaba una nueva era para la historia de la humanidad. Impulsados por una carrera expansionista, las potencias centroeuropeas habían descargado las tensiones acumuladas de doscientos años de industrialismo en dos guerras mundiales. La segunda marcó, de manera definitiva, el punto de quiebra del siglo XX. Ya marcada claramente la amenaza atómica y definida la dinámica social bajo la cual se gestaría el orden social del la segunda mitad del siglo, el orden económico mundial mostraría características de las relaciones estatales que subsisten al día de hoy, como la presencia hegemónica de los Estados Unidos, por ejemplo.

Es dentro de esta lógica histórica que se gestan los primeros esfuerzos mundiales por regular el tráfico de sustancias psicotrópicas y estupefacientes. Se inician con la Convención sobre Opio de la Haya de 1912, reconocida por 42 Estados y ratificada en el Tratado de Versalles de 1919. Posteriormente, mediante resolución de la Liga de las Naciones del 15 de Diciembre de 1920 se crea el Comité Consultor sobre Tráfico de Opio y otras sustancias peligrosas. Le seguiría el Acuerdo concerniente a la manufactura y uso de opio preparado de 1925, y la Segunda Convención sobre el Opio de 1925. Finalmente,  57 naciones asistirían a la Conferencia sobre la limitación de la manufactura de drogas narcóticas, y en 1936 se establecería el primer gran precedente mundial sobre la regulación y control de drogas, que sería la Convención para la Supresión del tráfico ilícito de Drogas Peligrosas, firmada el 22 de Julio de 1936. Este sería el primer tratado internacional que examinaría directamente el problema del tráfico de drogas, y el primero tipificar ciertas conductas relacionadas con este problema, calificándolas de delitos internacionales.

  1. b.    El boom: los años 60 y la guerra de Vietnam (1960-1980) 

 

Este año se cumplen 40 años desde que el entonces Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, hubiere declarado la Guerra contra las Drogas. Definitivamente la guerra de Vietnam y la década de los sesentas representan una fase decisiva en el tráfico de drogas a nivel mundial. No sólo porque el uso medicinal, casi panegírico, que se hizo de los derivados del opio como la heroína, utilizado para tratar las lesiones de soldados tanto del Este como del Oeste, provocó la difusión masiva del uso de psicotrópicos; sino además porque este uso convirtió a estas sustancias –hasta entonces no muy difundidas-, en medicamentos de uso generalizado que las nuevas generaciones aprendieron a ver con habitualidad y normalidad.

De ahí que la década de los sesentas, y hasta la actualidad, representara una oleada expansiva enorme en la diversificación de los tipos de drogas producidas: cannabis, hashish, marihuana, pero sobre todo empezaron a surgir alucinógenos y psicotrópicos como anfetaminas, metanfetaminas y LSD. (Paoli, 2004). Las drogas, especialmente con el impulso rebelde de Mayo del 68, pasaron de ser un capricho de una élite particularmente pequeña, a una forma de definir la identidad y la cohesión grupal de algunos sectores sociales.

Durante esta época también se crean instrumentos normativos de carácter internacional, sin embargo, su enfoque va destinado directamente a la regulación de las asociaciones delictivas y ya no tanto a la salud de la población que consume la droga. La producción de normas internacionales para el control de drogas sigue evolucionando, especialmente a través de la condensación de 3 protocolos facultativos (de 1946, 1948 y 1953) que finalmente se plasman en la Convención de 1961 sobre Sustancias Psicotrópicas. Especialmente la Convención de 1961, JUNTO CON LA Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 representa hasta ahora el mayor logro en la historia en cuanto a los esfuerzos internacionales para controlar los narcóticos prohibidos. El período de 1960-1970 marca el surgimiento de la carrera criminal en la venta y distribución de drogas y estupefacientes. Precisamente ese crecimiento exponencial, también se ve reflejado en un vínculo de esas organizaciones en los Estados nacionales y en las autoridades gubernamentales. Surgen así organizaciones criminales de notoriedad pública como La Cosa Nostra, en Italia. Esta organización específica, tenía contactos y familias de inmigrantes de segunda generación en los Estados Unidos, y lograron ampliar sus redes hacia ese país. Estas organizaciones de la región de Calabria en Italia, serían desplazadas en las décadas siguientes, especialmente por el debilitamiento que sufrieron a causa de investigaciones policiales, pero sobre todo, por la férrea competencia surgida especialmente de grupos colombianos que empezaron a consolidarse en el negocio y a incursionar en el mercado europeo a través de España.   

  1. c.      Los efectos no esperados del control, a cien años del control de drogas no autorizadas (1980-2009 ) 

 

Para efectos metodológicos, el Report Mundial de Drogas de UNODC divide el Mercado de drogas mundiales en cuatro grandes rubros de drogas: El opio, producido en mayor medida en Afganistán; la cocaína, cultivada y procesada en mayor medida en la región andina de Perú, Bolivia y Colombia; el cannabis, que resulta ser la droga de mayor expansión en los últimos treinta años y cuyo mercado resulta ser el más difícil proyección, en vista de que su consumo provienen de grupos etnógraficos, económicamente, de rango de edad, y de contextos sociales muy diversos, y los estimulantes anfetamínicos o ATS, los cuales son drogas de más reciente creación y cuya comercialización tiende a distribuirse en mercados de personas relativamente más jóvenes.

Haciendo un recuento de los cien años de las políticas internacionales de control de drogas, el reporte Mundial sobre Drogas señala cuatro grupos de consecuencias no previstas en lo que a sistemas de control se refiere, las cuales denomina desplazamientos:

  1. En primer lugar, se fortaleció el mercado negro. El hecho de que la venta de estupefacientes se prohíba dispara el precio del mercado negro, dando lugar al tráfico de sustancias.

 

  1. En segundo lugar, la expansión criminal de este mercado negro requiere, para su control, de una mayor aplicación de medidas, las cuales a su vez requieren de una gran captación de recursos y financiamiento. Sin embargo, los recursos son finitos. Adicionalmente, una política de salud pública es igualmente importante, y muchas veces queda relegada no por su poca importancia, sino por lo urgente de las acciones de control concretas.

 

  1. En tercer lugar, ha ocurrido un desplazamiento geográfico. Usualmente se hace referencia a este fenómeno como el “efecto globo”, porque al presionar ciertos sectores geográficos, se produce un levantamiento de otros. Por ejemplo, el tráfico de opio en China de mitad de siglo XX fue reducido después de grandes esfuerzos de regulación. Hoy en día este problema se trasladó a la zona denominada como el triángulo de oro en el sureste asiático (Myanmar –Burma-, Laos, Vietnam y Thailandia). La producción de opioides originalmente radicada en India también experimentó un desplazamiento hacia países como Myanmar. En Latinoamérica sucedió algo parecido: la oferta se redujo en Perú y Bolivia, pero se acrentó en Colombia en la segunda mitad de la década de los noventas.

 

  1. La cuarta consecuencia no prevista fue el desplazamiento de sustancias. Si el uso de una droga se logró finalmente controlar, al reducir la oferta o la demanda, los usuarios y traficantes se trasladan a otra droga con efectos psicoactivos parecidos, pero de controles no tan férreos. Por ejemplo: la oferta de cocaína es más fácil de controlar que las anfetaminas: con la cocaína, hay una distancia geográfica considerable entre la materia prima (la planta de coca en el Cono Sur andino) y el consumidor (ubicado en Norteamérica o Europa). Las anfetaminas pueden ser producidas en el mismo barrio o hasta en la cocina de una casa. Lo mismo sucede con la demanda al detalle: la cocaína tiene que ser comprada necesariamente al traficante local, mientras que las diversas formas de anfetaminas ATS pueden ser compradas a través de un proveedor por internet. Este comportamiento explica en parte la creciente popularidad de las drogas sintéticas en los últimos años. Sin embargo, en los últimos dos años, la cocaína ha venido a desplazar en ciertos sectores a las anfetaminas, sobre la base de mayor distribución y diseminación, y por una cuestión de símbolo de status.

 

  1. La quinta consecuencia no prevista, señala el Informe Mundial sobre Drogas 2008, es la forma en que las autoridades perciben y negocian con los usuarios de drogas ilícitas. Parece haberse creado un sistema social y organizacional que estigmatiza y margina a aquellos que caen en la adicción contra las drogas, incluso cuando buscan ayuda para someterse a tratamiento.

 

Los desplazamientos antes mencionados son producto del análisis histórico que ha sufrido en control internacional del tráfico de Drogas. Definitivamente, la fase actual supone grandes retos: el crimen organizado se ha diversificado y opone una resistencia ingeniosa y constante, ya no sólo bajo el afán de lucro sino también con otros fines políticos e de ideología social; el tipo de drogas se ha diversificado también. Bajo el contexto global, el reto se muestra aún más difícil. La última mitad del siglo XX también presentó y sigue desarrollando un crimen organizado más conexo con otras actividades delictivas (tráfico de personas, trasiego de armas, corrupción). Al-Quaeda, y la relación entre talibanes y la producción de opio en Afganistán y finalmente los atentados del 11 de Setiembre, es un ejemplo de esta compleja diversificación del contexto social global dentro del cual se ha desarrollado el tráfico de drogas en los últimos 30 años.

Recientemente, el 13 de Mayo de 2009, Gil Kerlikowske, Director de la Oficina Nacional de Política de Control de Drogas de la Administración de Barack Obama, afirmó que la presidencia de ese país no seguiría utilizando el término de “Guerra Contra las Drogas” por cuanto consideraba que era contraproducente y contrario a una política pública que favorece el tratamiento ante la posible encarcelación de aquellas personas que hacen uso de drogas y estupefacientes (Times, 2009).

Esta aseveración evidencia un gran giro de la humanidad hacia el problema inicial: el problema de salud pública. La expansión del tráfico y consumo de drogas durante las decádas de los 60-80 se convirtió en un fin en sí mismo, como una política pública del Estado incluso contra la propia ciudadanía, y con estas aseveraciones se evidencia un importante cambio estructural en la postura mundial frente al control de drogas.

La discusión deriva finalmente en la posibilidad de la legalización de las drogas, versus la infatigable guerra contra las drogas. Señala Helio Gallardo, en un artículo muy reciente, acerca de la visita de Hillary Clinton a México: “La aseveración de la secretaria de Estado de la administración Obama, Hillary Clinton, acerca de que el “insaciable apetito” por droga ilegal de los estadounidenses impulsaba el narcotráfico y la violencia armada en la frontera EUA/México y tornaba a  Estados Unidos en corresponsable de esa violencia criminal (25/03/09), es la primera declaración pública sensata que se escucha a un alto dirigente de su país acerca del tráfico de drogas. Podría gestar un proceso que llevase al final del negocio” (Gallardo, 2009).

Es claro que el control de estupefacientes y la política están íntimamente relacionados. Sobre este tema, Antonio Maria Costa, director ejecutivo del UNODC, en un discurso pronunciado en Nueva Orleans en Diciembre de 2007, en la Asamblea Anual de la Alianza para la Política de Drogas, explicaba su situación, en la que aparentemente quedaba en el medio de dos sectores predominantes de posturas absolutas, una a favor de la legalización, y otra de la “cero tolerancia” contra el tráfico internacional de drogas:

De ambos lados del pasillo, ha habido ruido sobre mi presencia acá el día de hoy. ¿Será correcto invitar a este señor, el llamando Zar de las Drogas de las Naciones Unidas, a nuestra conferencia anual? De hecho, en alguna literatura pro-legalización  he sido retratado como un prohibicionista, un talibán del control de drogas, un proponente ingenuo de un Mundo libre de Drogas, incluso un general en la Guerra contra las Drogas.

He escuchado las mismas quejas del frente opositor: ¿Cúal es la finalidad de invitar al Director Ejecutivo de UNODC al cónclave de aquellos que piden el fin del control de drogas, mezclándose con legalizadores de drogas, el sector radical del lobby pro-drogas, si al final nos va a hablar de un mundo libre de Drogas que jamás va a existir? (Antonio Maria Costa, 2007).

Para Costa, la dicotomía entre legalización (mundo de la droga libre) y la prohibición (mundo libre de droga) es una confrontación teórica inútil, que ayuda en muy poco al tema que finalmente debe ser el objeto de la discusión: la ayuda para aquellos que han caído en la adicción a las drogas. Bajo esta tesis, su pensamiento evidencia el cambio de curso de la política de control de drogas internacional hacia un objetivo común: el ser humano en el centro.

II.               Crimen organizado, narcotráfico y los Estados Nacionales del Siglo XX

 

  1. A.   Cifras

 

La revista Fortune 500, parte del grupo económico AOL (dueña de CNN), emite todos los años un listado de las 100 empresas más exitosas de Estados Unidos. Para el 2009, la empresa más lucrativa fue Exxon Mobil, que reportó ingresos por un monto de $442,851.0 millones de dólares, utilidades de $45,220.0 millones de dólares y activos por la suma de $228,052.0 millones de dólares. La segunda empresa que más utilidades presentó fue la transnacional Wal-Mart, con 405,607.0 millones de dólares de ingresos y utilidades por un total de 13,400.0 millones de dólares. En tercer lugar, la Chevron, que presentó 263,159.0 en ingresos y 23,931.0 millones de dólares en utilidades. (500, 2009).

Por otro lado, el Almanaque o World Fact Book de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, reporta en su página, los presupuestos estatales de los Estados Nacionales del Mundo.

País ( de un total de 222) PIB Gastos (x cien mil millones de $)
  1. Estados Unidos
$2,660 trillones $2,979 trillones
  1. Japón
$1,672 trillones $1,823 trillones
  1. Alemania
$1.614 trillones $1.579 trillones
7.    China $868.6 billones ($868,600,000,000) $850.5 billones
      36. Venezuela $106.2 billones $100.8 billones
      37. Colombia $76.42 billones $78.49 billones
      92. Guatemala $4.944 billones $5.647 billones
      100. Costa Rica $4.604 billones $4.552 billones
      130. Nicaragua $1.271 billones $1.593 billones
      172. El Salvador $3.928 billones $4.226 billones

 

Fig.1. Presupuestos Nacionales según la Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos. (CIA, 2009).

Según FLACSO, se calcula que el crimen organizado blanqueó en el año dos 2000 cerca de 500 mil millones  y 1.5 mil millones de dólares en el año dos mil.

Para hacerse una idea de tan astronómicos montos, explicamos:

  1. Un millón de dólares serían 1,000,000 lo que equivale a 10 elevado a la 6.
  2. Un billón de dólares en (inglés) es el equivalente a mil millones de dólares, es decir 1,000,000,000 o 10 elevado a la 9.
  3. Un trillón de dólares (en inglés) es el equivalente a un millón de millones de dólares, es decir 1,000,000,000,000 lo que es equivalente a 10 elevado a la 12.

 

Es decir, que el año pasado, la Exxon Mobile tuvo ganancias por un monto equivalente a aproximadamente 13 veces de lo que Costa Rica -como sistema económico- gasta por año.

El gasto anual de Estados Unidos es cerca de mil veces mayor que el gasto anual de Costa Rica.

El crimen organizado movió globalmente un capital equivalente a la mitad del PIB que Nicaragua gasta por año.

  1. a.     El Estado Nacional

 

Este mismo autor, Rojas Aravena, Secretario General de FLACSO, señala en su Informe:

“La crisis del Estado se expresa fundamentalmente en tres aspectos: un Estado de Derecho débil por la falta de imperio a la ley, la incapacidad del Estado para asegurar los bienes públicos básicos para el conjunto de la población y en una importante erosión de sus sistemas políticos, en especial en las jóvenes democracias.”

“De igual forma el concepto de soberanía se ha vuelto cada vez más poroso. Los Estados han perdido capacidad para controlar instrumentos esenciales de su gestión clásica como son las comunicaciones, el movimiento de dinero y las inversiones, el movimiento y los desarrollos de carácter tecnológico e importantes ámbitos de la producción y comercio legal. En este marco, las dificultades de los Estados para coordinar políticas son muy grandes y fundamentalmente los Gobiernos de manera muy inadecuada este fenómeno. Las herramientas con las cuales se enfrentan las nuevas perspectivas son obsoletas, las leyes tienden a ser inadecuadas, los arreglos burocráticos son ineficientes y las estrategias diseñadas son poco efectivas”  (FLACSO, 2006).

Mucho se discute hoy en nuestra región, nuevamente de manera maniquea, polarizante o disyuntiva, sobre el papel del Estado en la sociedad contemporánea.

 Algunos sectores sostienen que hay que liberar la economía, reducir el Estado, aminorar sus funciones, hacerlo más dinámico y eficaz; otros sectores se proclaman como férreos detractores de estas teorías liberales y propugnan la defensa de un Estado fuerte, no sólo con un papel de gendarme y regulando las actividades de los particulares, sino que con un papel preponderante en la economía y en la sociedad.

Sin embargo, Latinoamérica presenta variaciones y síntomas muy alejados a un modelo simplemente teórico. Sus variaciones son enigmáticas al punto de transformar cualitativamente el objeto político de estudio.

Es importante que Latinoamérica no reproduzca modelos de antagonismo ideológico propios de la etapa de la guerra fría y de la época posterior a la segunda guerra mundial. Ante la derrota electoral de los sandinistas en Nicaragua, del desencantamiento de la revolución cubana, el colapso del socialismo en Europa del Este, la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética en 1991, pero también ante el fracaso de las políticas de desarrollo económico que derivaron en la desigualdad y la pobreza evidente, tal vez sea posible que nuestra región finalmente entienda que las discusiones polarizantes sobre el papel del Estado sólo dividen a nuestros países ante ideologías, dejando de último la pronta resolución de los problemas prácticos de la región.

Algunos analistas internacionales –tal vez asediados por viejos fantasmas ideológicos- han comenzado a hablar de la nueva guerra fría, cuando en realidad Latinoamérica finalmente experimenta una fase de representación democrática y electoral muy distinta a la que tuvieron que soportar generaciones anteriores.

Resulta particularmente paradójico, entonces, que surjan en Latinoamérica fenómenos polarización disyuntiva (de populismo o de expansión de la derecha), de la misma forma en la que aparecieron en la primera mitad del siglo XX.  Finalmente, parece ser que quienes resultan perjudicados en dicha polarización, resulta ser la inmensa mayoría de la población, y no la clase política que se debate por la aplicabilidad y funcionalidad de sus modelos.

¿Será más bien, que Latinoamérica empieza -finalmente- a reproducir (de manera autárquica) sus propios modelos de desarrollo, alejados de exacerbado intervencionismo o romanticismo hacia la teoría eurocéntrica?

Decía alguien que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla. Latinoamérica, durante la segunda mitad del siglo XXI, produjo literatura universalmente conocida y premiada en los círculos culturales del mal llamado Primer Mundo. Esta literatura era la forma en la que nuestras sociedades se refugiaban en la imaginación para reírse y olvidarse de su realidad. Realismo maravilloso, le llamaron. Tal vez América Latina empieza a crear su realidad democrática. Tal vez sea su momento. Para construir íconos democráticas, sociedades justas y equitativas.

Decía Ulrich Beck que en la sociedad global, todos compartimos los riesgos, mientras que sólo unos pocos comparten los beneficios. La certeza de que el Estado se encuentra en transformación nos da la oportunidad de esperar que el nuevo Estado en construcción, o el híbrido de éste otras organizaciones sociales, pueda ser instaurado sobre bases democráticas y solidarias. Pareciera razonable exigirle a las nuevas conformaciones sociales corporativas su cuota de responsabilidad. Este es el gran reto de los Estados Nacionales y de Latinoamérica para este siglo.

Bibliografía

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Mano firme

April 12th, 2009

Intertextos

Es cierto que la historia no es lineal: presenta absurdos, complicadas contradiciones, aporías, enigmas irresueltos, y no son pocas la ocasiones en que la vida mezcla estas complicaciones racionales con anécdotas y circunstancias impreganadas de apotegmas y sarcasmos de un fino pero negro humor.

Quiero mencionar algunos de estos paralelismos cuya aplicación reciente a veces parecen lamentablemente salidas de un cuento, no de hadas, pero de Hades. Aún así creo que se puede hacer más que una simple sonrisa llena de nihilismo.

Intertexto A.

a. Ya hace más de dos siglos desde que Cesare Lombroso publicara su obra “El hombre delincuente” (1876). Su pensamiento aseguraba que “debía existir una relación de carácter biológico entre la degeneración y los instintos perversos y destructivos” (sobre el tema del positivismo criminológico, con énfasis en Enrico Ferri y Raffaelo Garófalo, recomiendo ver el libro del Dr. Carlos Alberto Elbert, “Manual Básico de Criminología”). Es decir, que el hombre delincuente era nato, una subespecie humana, con taras biológicas y genéticas, proclive a delinquir y cuya maldad era fácilmente distinguible mediante elementos físicos claramente diferenciables: mirada extraviada, orejas grandes, labios leporinos y en general, una serie de manifestaciones biológicas que eran signos de la enfermedad padecida por el delincuente.

b. En agosto de 2004, el presidente de El Salvador, Antonio Saca, impulsa El Plan Super Mano Dura, plan que siguió al Plan Mano Dura lanzado por su antecesor Antonio Flores.La demonización de estos grupos ha llegado a tal extremo que el mero hecho de estar tatuado es motivo suficiente para ser detenido. Esto, no por una práctica policial desviada, sino por definición legal.

Intertexto B.

a. Sorpresivamente (¿quién lo hubiera pensado?) los planes Mano Dura y Mano Super Dura, probaron ser un fracaso. Tal vez el hecho de infundir miedo y odio entre la población, de expandir una política represiva y no garantista, a pesar de ser un éxito para los resultados de la campaña electoral, sean políticas estatales poco constructivas para la población. De los numerosos arrestos hechos, sólo un porcentaje menor de los acusados ha sido sentenciado. Ahora el gobierno salvadoreño, y también el panameño, asediados por la crítica y los movimientos de derechos humanos internacionales, iniciaron la campaña ”Mano Amiga”.

b. A pesar de los efectos de estas políticas en otros países hermanos centroamericanos, hoy tuve oportunidad de presenciar un enorme rótulo de un precandidato presidencial costarricense, quien pregona una “mano firme” contra los delincuentes.

Intertexto C.

a. Mientras tomo la foto de éste rótulo, veo a unos jóvenes jugando fútbol debajo de él cerca del Parque de la Paz, paradójicamente. Pienso en Dostoievski, en su personaje Raskolnikov en “Crimen y Castigo” y en lo voluble y frágil que es el acontecer humano. Un día estamos sentados de un lado de la acera, al día siguiente nos tocará viajar en otro vagón del tren. Tratamos de evitar el error, pero es imposible prevenir el devenimiento de nuestra propia historia.

El Renacimiento opuso una ruptura a la visión de mundo: en oposición a un destino, postulaba la noción del libre albedrío. Insisto, no es que la historia tenga un hilo conductor ascendente, probablemente ya todo esté inventado y cualquier reflexión sea simplemente la aplicación histórica de otra anterior, pero ¿supone algun cambio de visión de mundo la noción de Leibniz y de Newton, a la visión de Einstein? ¿De alguna manera pudimos habernos visto influenciados por sus ideas?. Es decir, antes de Nietzsche, y de Freud, no existía el inconsciente, todos nuestros actos conscientes, su comprensión, voluntarista, comprensible solamente a través de nuestros actos en el mundo real. El mundo frente a nosotros era estable, y nosotros los agentes de su cambio. Pero a partir de la relatividad, no es lo mismo ser una hormiga que un astronauta que ve el Sol desde la órbita lunar. En términos de poder juzgar las actuaciones de otro ser humano, definirlo como delincuente, habría primero que preguntarse: ¿Puede un ser humano controlar sus circunstancias?

b. Hablar del delito, o del delincuente -para reforzar su aspecto personal y subjetivo- resulta ser como hablar del pecado en la religión. No es un hecho aislado. Es un evento de carácter social, general. Hablar de la pena, del control social o del hecho delictivo es abrir una caja de pandora. Es abrir surcos para que la discusión derive hacia aspectos tan intrínsecos a la definición de ser humano como su propio destino.

La criminalidad no se resuelve con una frase.

Intertexto D.

a.  Al escribir esta líneas, sé que la historia de la humanidad no sigue un curso lineal. 

Leo a Rodrigo Facio:

“La historia del hombre ha sido la historia de la lucha por la libertad; no que se quiera insinuar, al afirmarlo, una dirección finalista -hoy desechada- en el decurso del acontecer humano; simplemente se desea subrayar el fenómeno objetivo de que al evolucionar al través de los tiempos, la humanidad ha venido poco a poco modelando sus institucionales con vista a eliminar de ellas las diversas formas de arbitrariedad. El Cristianismo proclama la igualdad de los hombres y mina la organización esclavista; el Renacimiento propugna por la libertad en la concepciones estéticas y científicas; la Reforma inicia, con su lucha contra el poder temporal de Roma, el reconocimiento de la libertad de conciencia; la Revolución Francesa impone la libertad política y civil; el Derecho Internacional afirma la igualdad jurídica de los Estados; las Cartas Políticas conceden los derechos civiles al extranjero; los movimientos liberales logran su ideal de una Iglesia libre dentro de un Estado libre; el Derecho público universaliza el sufragio sin distinción de razas ni de sexos; la escual laica, gratuita y obligatoria, abre el camino pra la emancipación intelectual de las clases populares; el Código Civil sustrae a la mujer del yugo marital de corte romanista; el Derecho Social legaliza y encauza la luchra proletaria por la liberación económica y moral. A lo largo de la biografía del mundo, y por sobre la variedad de escenarios, de épocas, de razas, de circunstancias y de sus idelogías, puede verse a los hombres de vanguardia señalando en alguna manifestación de poder, de la coacción, el mal a combatir, y en su eliminación, el remedio de administrar. Por esta trayectoria se ha venido logrando una gradual dignificación de la esencia humana. Pero, hacia fines del siglo pasado, comienza a propagarse la idea totalmente contraria: la de que el mal está en la libertad, y en su supresión el remedio justo. ”

Estas líneas las escribía Rodrigo Facio en 1941.

b. Un repaso de la historia de Centroamérica desde 1930 hasta Esquipulas, arroja un clima político muy convulso. Militares en ejercicio del poder en contra de candidatos de una clase oligárquica (Araujo, Sandino, Somoza, el asesinato de Chamorro; Ubico, Tiburcio Carías, Jacobo Arbenz, por mencionar algunas figuras políticas), reteniendo el poder frente a levantamientos populares organizados (FMLN, FSLN,URNG) frentes y fuerzas armadas en contra de gobiernos de facto, y por supuesto el intervencionismo de los Estados Unidos más o menos agresivo dependiendo de la lectura, del gobierno de turno y de la política económica determinada (Iniciativa Cuenca del Caribe, comisión Kissinger, Reagen, Carter, Kennedy y la Alianza para el Progreso). Un clima abiertamente convulso, hasta la caída del muro de Berlin y del plan de Esquipulas II,

Este plan finalmente dió origen al Nobel de un expresidente costarricense y finalmente me llevó  al nombre del Parque sobre el cual camino, cuyas letras doradas fueron robadas por algún indigente que las negoció en alguna chatarrera, y cuyo nombre leo entre después de haberle tomado la foto al rótulo que dio origen a estas líneas. Algunos pensarán que esto es representativo de nuestra realidad, pero no creo que sea así.

A pesar de la realidad social centroamericana, nuestro país logró mantener su estabilidad institucional. Tanto desde el sector de la coalición de clase media en Liberación Nacional, de la cual Rodrigo Facio formaba parte, así como desde el sector sindical o trabajador mediante la promulgación del Código de Trabajo, nuestro país logró fundar el Consejo Nacional de Producción, las instituciones autónomas que redujeron el precio de los servicios públicos y los hicieron de alcance poblacional, la nacionalización bancaria y una serie de proyectos que redundaron en un bienestar social escalado, a pesar de las crisis económicas mundiales y de los abatimientos políticos de la región.

Creo que el costarricense tiene gran capacidad de diálogo y de construir una alternativa. Históricamente, esto nos ha permitido cierta diferenciación en relación con la región centroamericana. Pero los procesos de integración regional y de globalización, probablemente nos compelen hoy a que esas sean precisamente las razones que nos integren a la región.

Ignacio García. San Pedro. 12 de Abril de 2009.

Estado Latinoamericano

February 4th, 2008

 

The Corporate State in Latin America:

To embrace (neo)-liberalism or the return to the Monopoly of Law by the State?

Two Centuries of the Republican State

The State, as the fictional and legal creation that regulates human activity, is now 217 years old. This would be the age of the Republican State, if you take the French Revolution as the maximal Wendepunkt or climax for this radical change in our universal, political point of view in terms of the basic and fundamental structure of our modern, “occidental” concept of society.

However, whether aroused as an antagonic figure to the monarquic hierarchy that established after the Medieval Time, or an imaginary concept that represented a new social and political context that claimed representation and political participation, the State, as the political and governmental structure by definition, is now reproduced and participates under a radically changed international context.

2000- The century of corporations?

The question is simple: have we changed hymns and flags, for logos and slogans?

We might be in presence of the century of the corporations. Far from dictating the rules of society through a Civil Code such as the Napoleonic, the State is now immersed in the turbulence of the international context. It is no more a possibility, for the State to sit back and observe human relations while enforcing the law. The State has been forced to defend it’s monopoly of law in the international context, against other States in the public sphere of the United Nations; to battle Corporations, their chambers of commerce and the Arbitration clauses in the private ambience. The State has become another actor, not the key, most important one. If compared, the governmental budgets of the more than two thirds of the National States in the world could bring revealing figures regarding the difference in their economic power in comparison to the Annual Reports of the Board of Directors of the largest 100 public companies operating in the global Stock Exchange market. 

After two centuries of liberalism (Adam Smith wrote the Wealth of Nations in 1776 and the European Zollverein was signed in 1834), and its coincidental reactions and currents (Marx and Engels in the events of 1848, and the first Unions and sindicates and the workers movements during that century), the global village has expanded into international unification. However the infinite number of definitions possible and their possible errors, however the specific discussions and the local reactions to this phenomena, all academic programs, marketing strategies or corporate investment programs point towards one almost infinite, endless term: globalization. Finally, after the end of the Cold War and the fall of the Berlin wall, with no communist counterpart or criteria polarization , the corporations –as final product of this social/industrial process, have finally been able to expand over the world not only as a way of life and a work generating activity, but as a social organization institute, an institution with the capability of producing and reproducing their line of work and their notion of progress without wide opposition, even in great accordance with governmental policies that paradoxically tend to reduce the empowerment of the State. Except for radical activists, NGO’s and organized groups recently emerged from the civil society, the official opposition, constituted and officialized through political parties- to the current of corporatism is quite smaller or seldom. The appraisal from these organized communities could initially misguide the interpretation of this highly complex context into a simple vertical opposition, but what is more important is to appreciate the phenomena at a global scale, and to recognize that most of the opposition or support to the regime of corporations is being done –in contradiction- outside of the monopoly of law by the State.

Latin America

In terms of the global context our research would arise two main questions: 

1. Are we living the era of a new corporative power, or is the State –as main figure- still in control of its political environment?

2. If so, should we strengthen our governments, would this alternative be realistic and not artificially imposed, or is it better to endeavor the effort of making a humanitarian transition towards a new Corporate State, a new institutional entity, not governmental but still public, with full capacity of operations and private power management abilities, but also a great sense of social awareness?

The specific applications of these two questions could guide our political leaders into well-guided decisions for our countries.  Particularly, it could help in answering those questions regarding the enforcement of regulations for concessions granted in the private sector (telecommunications, insurances, transportation, even criminal policies). If it is well determined that the corporative model is a sustainable one, and then operating applications of that model (outsourcing, holding companies, and corporate governance policies) can be applied to effectively manage those issues of concern in favor, not only of the private interest, but also of public order.

In Latin America -or more evidently in Venezuela, Mexico or Costa Rica, through the creation of referenda before the implementation of Free Trade Agreements or the Venezuelan new Constitution-, liberalization policies have situated the voter before an invisible crossroad: either to support liberal policies, or to stand against them. The majority of the people have reacted to these phenomena by not reacting at all. Surveys show that failing to vote is the great third political current in our countries.

But the most disquieting, underlying fact is that many of the governmental policies of our countries do not follow an ideologically, strict, methodical, theoretical, defined project. They are mostly programs aroused individually by those intellectuals and politicians who often also had the opportunity to study abroad and to be recognized as authorities, when not personal occurrences selfishly fabricated by the greed of our leaders during the temporary exercise of political power. And as ideologies, they are not based on an undeniable consensus, they are interests imposed and disguised –with the assistance of the press- as public interests to the majority of the people. Either situated in the right side (as the case of Mexico with Vicente Fox or Salinas de Gortari with the Zapatista opposition; or Uribe in Colombia and the FARC’s resistance) or located in the left side (as is the example of Chavez or Ortega in Nicaragua), these models of governmental policies are not endorsed by an acceptable majority of the population, much less a vast majority, nor they serve an joint model of development based on total popular consensus.

This research has the main intention of discussing the Model of State for our countries. The main goal is to discuss these matters in its core, inside the most essential root of the analysis, before endeavoring any tasks or specific objectives in attempt of making that Model a reality.

-Ignacio García

San José, 4th of February, 2008